La Policía Nacional ha rescatado en Madrid a ocho mujeres que eran víctimas de explotación sexual y obligadas a trabajar las 24 horas del día en un narcoprostíbulo, situado en la calle Francos Rodríguez, en el distrito de Tetuán. La operación, denominada Puma, también ha llevado a la detención de ocho personas —siete mujeres y un hombre— por delitos relacionados con la prostitución coactiva, pertenencia a organización criminal, tráfico de drogas y blanqueo de capitales.
El inmueble, que operaba a pocos metros de una guardería y un parque infantil, era conocido en el entorno por su actividad ilícita. Según vecinos, los clientes incluso preguntaban a los padres por el local, generando alarma en la comunidad. El prostíbulo permanecía precintado tras la intervención policial.
Además de ejercer la prostitución, el piso funcionaba como punto de venta de drogas, principalmente cocaína y viagra, que se ofrecían a los clientes como parte del servicio. La investigación determinó que las mujeres, de entre 19 y 34 años y procedentes de Paraguay, Colombia, Honduras, República Dominicana y Perú, vivían en condiciones de hacinamiento, durmiendo en el suelo y sin espacios propios.
Seis mujeres trabajaban como encargadas para garantizar la actividad ininterrumpida del local. Las víctimas estaban sometidas a vigilancia constante, no podían salir del piso durante la atención a clientes y debían enviar fotos y ubicaciones en tiempo real cuando realizaban servicios a domicilio.
Entre los detenidos figura Leyla Marta de Souza, presunta líder de la organización, quien coordinaba el cobro de los servicios y la distribución de drogas desde su domicilio para minimizar riesgos policiales. Los servicios se publicitaban a través de páginas web y grupos de Telegram, con precios que oscilaban entre 50 y 100 euros por hora.
La operación incluyó tres registros en enero, donde se incautaron drogas, básculas, teléfonos móviles, un ordenador portátil, datáfonos y 20.000 euros en efectivo. La Policía recuerda que la colaboración ciudadana es clave para combatir la trata de personas y anima a denunciar cualquier situación de explotación sexual a través del 900 10 50 90, el correo trata@policia.es, el 091 o en cualquier comisaría.

















