La Policía Nacional detuvo el 23 de julio en el aeropuerto de Málaga a Cristóbal Villaverde, señalado en la investigación como uno de los principales financiadores de la denominada Banca de Dubái.
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La Policía Nacional detuvo el pasado 23 de julio en el aeropuerto de Málaga a Cristóbal Villaverde, a quien los investigadores sitúan como una pieza clave de la denominada Banca de Dubái, una estructura utilizada para financiar grandes operaciones internacionales de narcotráfico.
Villaverde, con residencia habitual en Colombia según el sumario citado en la información, había viajado a la Costa del Sol para visitar a unos familiares. La Policía recibió una pista sobre su presencia en una urbanización y comenzó a seguir sus movimientos.
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Cuando reservó un vehículo VTC para desplazarse hasta el aeropuerto de Málaga, los agentes procedieron a su detención antes de que abandonara el país. En el momento del arresto llevaba seis teléfonos móviles, más de 8.000 euros en efectivo y 1.400 dólares estadounidenses.
La investigación, dirigida por el Juzgado Central número 2 de la Audiencia Nacional, sitúa a Villaverde como uno de los grandes financiadores de esta organización. Según los informes policiales, utilizaba el alias “Captain Jack” en aplicaciones encriptadas y actuaba como captador de grandes clientes, además de llevar la contabilidad de préstamos y deudas.
La denominada Banca de Dubái funcionaba como un sistema financiero clandestino basado en la confianza entre sus miembros. Este mecanismo permitía mover grandes cantidades de dinero en efectivo sin pasar por los circuitos bancarios convencionales.
Los investigadores atribuyen también a Villaverde labores relacionadas con estructuras de blanqueo, empresas pantalla y criptoactivos. Además, habría participado en operaciones mediante los denominados “manager cheques”, utilizados en Emiratos Árabes para convertir fondos en bienes como inmuebles, vehículos de alta gama o productos de lujo.
La investigación se remonta a la captura del buque Nehir frente a las costas de Gijón en febrero de 2021, con 1.835 kilos de droga a bordo. Las pesquisas posteriores permitieron identificar a una organización con capacidad internacional.
La operación deja otros 21 detenidos en distintos países y 14 en España. Se investigan delitos de organización criminal, tráfico de drogas y blanqueo de capitales, mientras continúan activas varias órdenes internacionales de detención.






