Nueva York (EE.UU.).— Medio siglo sin pisar un Mundial ya era un premio para la República Democrática del Congo; pasar de ronda, una utopía. Sin embargo, los ‘Leopardos’ hicieron temblar los cimientos del fútbol en este Mundial de 2026 al poner contra las cuerdas a la gran favorita. Tuvo que ser él, Harry Kane, el mejor artillero de la historia de Inglaterra, quien apareciera en el último cuarto de hora para evitar el desastre con un doblete salvador y sellar el pase a los cuartos de final, donde ya espera México en el imponente Estadio Azteca.
Thomas Tuchel no se guardó nada en la pizarra, con Jude Bellingham como motor indiscutible y Marcus Rashford ganándole la partida a Anthony Gordon en el extremo izquierdo. No obstante, las bajas en defensa obligaron al técnico alemán a improvisar con Djed Spence a banda cambiada, un experimento de emergencia que terminó pasándole factura muy temprano.
El zarpazo de los Leopardos y la muralla de Mpasi
La alegría le duró un suspiro a los británicos. Pese a un inicio prometedor volcado al ataque, la velocidad de la República Democrática del Congo castigó el primer parpadeo. En una jugada de manual en tres tiempos, Chancel Mbemba lanzó un envío en largo, Yoane Wissa arrastró a Spence para peinar el balón, y Cipenga, libre de marca en el área, batió a Jordan Pickford en el palo corto para desatar la locura africana.
A partir de ahí, el partido se convirtió en un auténtico ejercicio de resistencia congoleña. El seleccionador Sébastien Desabre ya había avisado que no tenían nada que perder, y sus pupilos defendieron la ventaja con uñas y dientes frente a una Inglaterra que jamás había remontado un marcador adverso en la fase final de un Mundial.
Lionel Mpasi, un guardián eterno: Compartiendo nombre con el astro argentino, el guardameta congoleño firmó una actuación memorable bajo palos, desquiciando por completo a Bellingham y a Kane con paradas inverosímiles. Aaron Wan-Bissaka también se vistió de héroe al sacar sobre la línea de gol un remate de Rashford.
El destino perdonó a Inglaterra a pocos minutos del final del tiempo reglamentario, cuando Wissa erró inexplicablemente un remate en el área pequeña que habría significado el 0-2 definitivo. Una oportunidad perdida de la que se acordarían muy pronto.
Tuchel agita el árbol y Kane destroza la historia
A la hora de partido, Tuchel movió el banquillo con un doble cambio clave: Noni Madueke y Rashford dejaron sus puestos a Bukayo Saka y Anthony Gordon. La permuta dio un vuelco al encuentro. Gordon, el flamante fichaje del FC Barcelona, se reivindicó asistiendo de manera milimétrica a Kane para derribar por fin el muro de Mpasi y poner las tablas en el marcador.
Con el partido roto y rozando el tiempo de descuento, la jerarquía del ‘nueve’ inglés volvió a relucir para certificar la remontada y evitar la prórroga. Con este doblete salvador, Harry Kane escribe una nueva página dorada en los libros del fútbol internacional:
- Supera a Pelé: El delantero inglés deja atrás a ‘O Rei’ en la tabla de máximos goleadores históricos de las Copas del Mundo.
- Iguala a Gerd Müller: Con sus tantos, alcanza el registro del mítico ‘Torpedo’ alemán.
Inglaterra respira, sobrevive al torneo de las sorpresas y ya mira de reojo al coloso de Santa Úrsula. God save the King.















