Diputados de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) en el Congreso han valorado positivamente que su portavoz parlamentario, Gabriel Rufián, haya abierto un debate político al plantear la creación de un frente de izquierdas para frenar a la derecha y a la ultraderecha. Sin embargo, le reprochan que haya lanzado la iniciativa sin contar previamente con la dirección del partido.
Según fuentes del grupo republicano consultadas por EFE, la incomodidad no reside en el fondo de la propuesta, sino en las formas. Consideran que un planteamiento de este calado debía haberse coordinado con la cúpula de ERC antes de hacerlo público, especialmente después de que en el congreso nacional del partido celebrado en marzo de 2025 ya se debatiera, sin éxito, una enmienda en esta línea.
Esa propuesta, impulsada por el colectivo Àgora Republicana y encabezada por el ex portavoz en el Congreso Joan Tardà, planteaba una “estrategia compartida entre militantes independentistas y soberanistas” dentro de la formación. La iniciativa no prosperó entonces, por lo que varios diputados entienden que el debate debía haberse retomado internamente antes de trasladarlo al exterior.
La idea de Rufián pasa por articular un frente de izquierdas soberanista que agrupe a distintas fuerzas para impedir el avance del Partido Popular y Vox. No obstante, la propuesta tampoco ha tenido, por ahora, una acogida clara entre otras formaciones a las que interpela, como EH Bildu o BNG.
El portavoz republicano tiene previsto presentar formalmente la iniciativa la próxima semana en un acto en Madrid junto al portavoz adjunto de Más Madrid en la Asamblea madrileña, Emilio Delgado, fijado para el 18 de febrero. Ese mismo día coincidirá con la visita al grupo parlamentario del líder de ERC, Oriol Junqueras.
Rufián ha defendido su propuesta en distintos foros y también desde la tribuna del Congreso, durante la comparecencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por el accidente de Adamuz. El dirigente republicano sostiene que la fórmula no es inédita, al recordar que varias de estas formaciones ya concurrieron juntas a las elecciones europeas.
No obstante, fuentes de ERC subrayan que aquellos comicios se celebran en una circunscripción única, un escenario muy distinto al de unas elecciones generales, lo que complica trasladar ese modelo a la política estatal. Mientras tanto, el debate interno en la formación republicana sigue abierto sobre el alcance y la oportunidad de la iniciativa.

















