El hermano de Carlos III, bajo sospecha de filtrar documentos secretos al pederasta Jeffrey Epstein, se convierte en el primer miembro de la realeza moderna arrestado. Los registros continúan hoy en la mansión de Royal Lodge.
La investigación británica sobre las ramificaciones del caso Epstein ha dado un vuelco sísmico. La Policía del Valle del Támesis mantiene este viernes un exhaustivo registro en Royal Lodge, la antigua residencia de Andrés Mountbatten-Windsor en Berkshire, tras la detención del expríncipe el jueves por su presunta implicación en una trama de revelación de secretos oficiales vinculada al financiero estadounidense.
El primer arresto en la realeza moderna
Andrés, que ayer cumplía 66 años, fue retenido durante once horas en una comisaría de Norfolk. El arresto responde a una sospecha de «mala conducta en cargo público» durante su etapa como representante especial de Comercio (2001-2011). Las autoridades investigan si el exduque facilitó a Jeffrey Epstein informes gubernamentales sensibles sobre misiones comerciales en Asia (Vietnam, Singapur y Hong Kong) a cambio de beneficios aún por determinar.
Registros en busca de pruebas documentales
Aunque la Policía ha dado por finalizadas las inspecciones en las propiedades de Norfolk, el foco se centra ahora en la mansión de Windsor de la que fue desalojado recientemente por orden de su hermano, el rey Carlos III. Los agentes buscan evidencias físicas o digitales que corroboren los correos electrónicos publicados por el Departamento de Justicia de EE. UU., donde se sugiere el intercambio de información confidencial con el pederasta.
- Logística delictiva: Paralelamente, varias fuerzas policiales investigan los registros de vuelo del avión privado de Epstein en aeropuertos británicos para confirmar si la infraestructura del financiero se utilizó para el tráfico de menores en suelo del Reino Unido.
- Situación actual: Tras ser liberado, Andrés permanece bajo vigilancia en la finca de Sandringham. El expríncipe niega tajantemente las acusaciones, mientras el Rey mantiene su agenda oficial, distanciándose públicamente de la deshonra de su hermano.
La caída definitiva del «hijo favorito»
Este nuevo capítulo del caso Epstein supone el aislamiento total de Andrés. Despojado de sus títulos y honores, su detención marca un hito en la justicia británica: nunca antes un familiar directo del monarca había sido tratado como sospechoso de un delito criminal de esta magnitud bajo custodia policial.




















