MADRID – El catedrático de Economía Santiago Niño Becerra ha analizado la crisis del sector inmobiliario en España tras los recientes episodios de desahucios que han reactivado el debate social. El economista descarta la existencia de una burbuja especulativa clásica y atribuye la situación actual a una tensión de precios desbocados motivada por la insuficiencia de inmuebles disponibles.
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A través de sus canales oficiales, Niño Becerra ha señalado que la única vía efectiva para solucionar la tensión habitacional pasa necesariamente por elevar la oferta, con independencia de su procedencia:
- Inmuebles desocupados: Movilizar parte de las 3,83 millones de viviendas vacías que contabiliza actualmente el país.
- Uso residencial: Revertir pisos de alquiler turístico a arrendamiento habitual.
- Promoción pública y privada: Fomentar la construcción de nueva obra residencial.
Origen histórico y vivienda turística
El economista sitúa la raíz estructural del problema en las políticas desarrolladas desde la década de 1950, basadas en la construcción de Viviendas de Protección Oficial (VPO) destinadas a la venta en lugar del alquiler y con periodos de protección limitados. A este factor se sumó, a partir de 2010, el auge del alquiler vacacional, promovido en su momento como una vía de ingresos complementarios para las familias.
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La vivienda al frente de las inquietudes según el CIS
El análisis coincide con los datos reflejados en el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), donde la vivienda se sitúa a la cabeza de las preocupaciones nacionales:
| Indicador del CIS | Porcentaje de menciones | Posición |
| Principal problema de España | 41,5% | 1.º lugar |
| Problemas económicos generales | 19,2% | 2.º lugar |
| Inmigración | 18,9% | 3.er lugar |
En el plano del impacto personal, la vivienda se consolida también en la segunda posición (27,4%), únicamente por detrás de los problemas de índole económica (28,4%) y por encima de la sanidad (21,7%).








