El juez ha acordado la libertad provisional del hombre que causó la muerte del joven vallisoletano Sergio Delgado tras propinarle un puñetazo en la madrugada del 24 de febrero de 2024 en Burgos, después de que el jurado popular concluyera que, aunque fue el autor del golpe mortal, no quedó probado que actuara con intención de matar.
La decisión ha sido adoptada por los magistrados de la Sección Primera de la Audiencia de Burgos, que han tenido en cuenta que la pena a la que podría enfrentarse el acusado no superaría los cuatro años de prisión. En ese caso, ya habría cumplido la mitad de la condena máxima posible, ya que permanece en prisión preventiva desde febrero de 2024, según el auto al que ha tenido acceso EFE.
Los jueces tampoco aprecian riesgo de fuga, por lo que han levantado la medida cautelar de prisión provisional y han decretado su libertad provisional. El acusado deberá comparecer mensualmente ante la Audiencia o el juzgado correspondiente a su lugar de residencia, comunicar cualquier cambio de domicilio y permanecer a disposición del tribunal.
El veredicto del jurado, pendiente aún de sentencia, consideró probado que el acusado propinó el puñetazo, pero que no podía prever las consecuencias mortales de la agresión. Por ello, descartó tanto el delito de asesinato como el de homicidio doloso.
Durante el juicio, el Ministerio Fiscal había calificado inicialmente los hechos como homicidio doloso y solicitaba 12 años de prisión, aunque posteriormente rebajó su petición a 4 años, junto con indemnizaciones de 90.000 euros para cada progenitor de la víctima y 25.000 para su hermana. La acusación particular mantuvo la petición de 20 años por asesinato, mientras que la defensa sostuvo que se trató de un homicidio imprudente y solicitó dos años de cárcel y la puesta en libertad del acusado.
Los hechos se remontan a la madrugada del 24 de febrero de 2024, cuando Sergio Delgado celebraba una despedida de soltero con varios amigos en la zona de Las Llanas de Burgos. Allí coincidió con el acusado en el exterior de un bar de copas. Ambos mantuvieron una breve conversación antes de que se produjera la agresión.
El jurado consideró probado que el acusado preguntó a la víctima si era de Valladolid y que este respondió afirmativamente, pero no vio acreditado que la procedencia fuera el motivo del golpe ni que este se produjera inmediatamente después de conocerla. Tampoco quedó demostrado que el puñetazo respondiera a una técnica de artes marciales.
Según los informes forenses, la muerte se produjo por un traumatismo craneofacial que derivó en una conmoción medular tras el golpe —que le fracturó la nariz— y la posterior caída al suelo. Los especialistas también señalaron que el elevado grado de intoxicación alcohólica de la víctima influyó en el desenlace.
La familia de Sergio Delgado ha calificado el veredicto como una «vergüenza» y ya ha anunciado su intención de recurrir la sentencia cuando se haga pública.


















