Con solo 18 años y apenas 50 días después de su debut, el joven talento apunta a la titularidad en los cuartos de Champions frente al sorpasso de Camavinga y las molestias de Bellingham.
MADRID – La Champions League no suele perdonar la inexperiencia, pero para el Real Madrid de Álvaro Arbeloa, la lógica ha saltado por los aires. Esta noche, ante el todopoderoso Bayern de Múnich, el Santiago Bernabéu será testigo de la consagración definitiva de Thiago Pitarch. El «Niño», como ya le apoda el vestuario, ha pasado de debutar en Da Luz hace menos de dos meses a ser la pieza sobre la que se construye el once titular en la «noche de noches».
El «Efecto Thiago»: Números de talismán
La meritocracia se ha impuesto en Valdebebas. Los datos respaldan la apuesta de Arbeloa: el Real Madrid solo ha perdido un partido con Thiago como titular (frente al Getafe). Desde su irrupción, el equipo ha ganado en solidez y dinamismo, destacando hitos recientes que han cambiado el rumbo de la temporada:
- Consagración en el Etihad: Su actuación para «arrodillar» al Manchester City fue el golpe definitivo sobre la mesa.
- Presencia continental: De sus 10 partidos con el primer equipo, 5 han sido en Champions, demostrando que no le pesa el escenario internacional.
- El «sorpasso»: Ha logrado desplazar en la rotación a jugadores de la talla de Camavinga y Arda Güler, convirtiéndose en el socio ideal de Vinicius Jr.
El estado de las estrellas: Bellingham al banquillo
La gran noticia de la previa, más allá de la titularidad de Thiago, es el estado físico de Jude Bellingham. El astro inglés aún no se encuentra al 100% y, según los últimos informes, apuntará al banquillo con el objetivo de estar a «velocidad de crucero» para el partido de vuelta en Múnich.
Esta circunstancia deja el carril libre para que Thiago asuma galones. El joven es un «todoterreno»: capaz de ayudar en la salida de balón, conducir con potencia y, sobre todo, aportar llegada y último pase. Un perfil completísimo que ya le ha asegurado una ficha en el primer equipo para la próxima temporada.
«El equipo es mejor con Thiago y Thiago hace mejor al equipo. El orden de los factores no altera el producto».
Fiel a «La Roja»
Su explosión no ha pasado desapercibida para las selecciones nacionales. A pesar de los intensos esfuerzos de Marruecos por reclutarle para sus filas, el jugador lo tiene claro: quiere jugar con España. Ya sea para la lista del Mundial o para las próximas ventanas internacionales, su llamada con la Absoluta se da por sentada en los círculos de la RFEF.
Esta noche, el Bernabéu no solo juega unos cuartos de final; asiste al nacimiento oficial de una superestrella. Ante el Bayern, el guion está escrito: Thiago y diez más.

















