El presidente del club bávaro, Herbert Hainer, se reunió con Florentino Pérez en Madrid mientras la estrella francesa, gran sensación del Mundial, define sus próximos pasos.
MADRID — El mercado de fichajes apenas arranca, pero el nombre de Michael Olise ya amenaza con convertirse en el gran culebrón del verano. El espectacular rendimiento del internacional francés en el Mundial 2026 ha desatado una tormenta en los despachos de Europa, situando al Real Madrid en una posición de ventaja y llevando al límite la resistencia del Bayern de Múnich.
La tensión entre ambos gigantes europeos se escenificó en la capital española con la reciente visita de Herbert Hainer, presidente del Bayern. Aunque el motivo oficial del viaje respondía a las excelentes relaciones institucionales entre ambos clubes, el futuro del atacante francés acaparó toda la atención, tanto en los actos públicos —donde incluso un estudiante mencionó al jugador ante Hainer y Florentino Pérez— como en las reuniones privadas.
«No está en venta», el blindaje de un Bayern consciente del peligro
De cara a la galería, el máximo mandatario del club bávaro se ha mostrado tajante respecto a la continuidad de la estrella que ficharon hace dos temporadas procedente del Crystal Palace. El mensaje enviado a las oficinas del Santiago Bernabéu busca frenar cualquier ofensiva inmediata:
“Decirle a Florentino que no pierda el tiempo, Olise no está en venta. No se va a vender”, insistió Hainer.
Sin embargo, la realidad interna en Múnich es muy distinta. La cúpula alemana es plenamente consciente de que cada exhibición de Olise en territorio norteamericano —como su reciente y espectacular gol de tijera ante Suecia— eleva su cotización y multiplica el interés de los transatlánticos europeos. Saben que la postura de fuerza actual tendrá fecha de caducidad en apenas tres semanas, cuando finalice la cita mundialista.
Dos ofertas sobre la mesa y el Real Madrid en la pole
La postura del jugador galo sigue siendo un enigma. Caracterizado por ser un futbolista hermético lejos de los terrenos de juego, Olise se mantiene concentrado en el Mundial, pero ya tiene trazada su hoja de ruta. Tras el torneo, tiene previsto reunirse con la directiva del Bayern para exponer sus planes de futuro.
Hasta el momento, dos grandes clubes se han puesto en contacto con el entorno del centrocampista. Fuentes cercanas a la operación aseguran que los proyectos presentados seducen al jugador, pero hay un club que parte con clara ventaja en la carrera por su fichaje: el Real Madrid.
En el seno del club blanco, las pocas dudas que podían existir se han disipado por completo tras sus últimas actuaciones internacionales. «Todo lo mejora, cada partido es mejor», admiten en los despachos de Chamartín. La decisión final, en cualquier caso, estará en manos de un Olise que ya sabe que tiene el poder de decidir su próximo destino.


















