El Senado ha aprobado este miércoles la reprobación del ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, por cuarta vez en los últimos dieciséis meses y ha exigido su dimisión por el denominado «caos» ferroviario y por los recientes accidentes ocurridos en Adamuz (Córdoba) y Gélida (Barcelona).
La moción ha salido adelante con 151 votos a favor —correspondientes al PP, Vox y ERC—, la abstención de Junts, Coalición Canaria y BNG, y 103 votos en contra del PSOE, EH Bildu, PNV, Más Madrid y Compromís.
Puente ya había sido reprobado en septiembre pasado por las incidencias en el servicio ferroviario, así como en mayo por su gestión al frente del ministerio, a lo que se suma una primera reprobación en septiembre de 2024.
Durante el debate, la senadora del PP Carmen Belén López subrayó la necesidad de poner en marcha un plan de renovación del sistema ferroviario para evitar que se repitan accidentes que, a su juicio, eran «evitables», y calificó de «negligente» la gestión del ministro.
El Partido Popular ha atribuido las sucesivas reprobaciones al «grave deterioro de la calidad de los servicios públicos» dependientes del Ministerio de Transportes, así como al «menosprecio reiterado» de Puente a los mandatos de las Cortes Generales, en especial a las leyes destinadas a mejorar el transporte.
En este contexto, el PP ha reiterado su exigencia de una «dimisión inmediata» del ministro, sin perjuicio de las responsabilidades políticas que, según ha señalado, pudieran corresponder al presidente del Gobierno. Además, ha reclamado la aprobación urgente de la primera fase de un plan de choque extraordinario, con carácter provincial, que identifique las limitaciones temporales de velocidad derivadas de incidencias en las infraestructuras ferroviarias.
La formación popular también ha pedido detallar las actuaciones necesarias para corregir estas deficiencias y paliar, a corto y medio plazo, las numerosas incidencias en los servicios de media y larga distancia, así como en la red de Rodalies en Cataluña.
Por su parte, el senador de ERC Joan Queralt justificó su voto favorable a la reprobación afirmando que el servicio de Rodalies es «peor que el tren de la bruja». Desde Junts, aunque se reconoció el malestar por el estado de la red ferroviaria, se optó por la abstención al considerar que la falta de inversión también se produjo durante los gobiernos del PP.
En defensa del ministro, el senador socialista Marcos Albadalejo señaló que Puente ha dado explicaciones tanto en el Senado como en el Congreso y recalcó que «eso es lo que se exige» a un responsable público, especialmente mientras no se han esclarecido todavía las causas del último accidente ferroviario en Adamuz.















