España ha dado un salto importante en gasto militar y ya figura entre los 15 países que más recursos destinan a defensa en todo el mundo. El fuerte incremento registrado durante 2025 ha situado el desembolso español en más de 34.000 millones de euros, mientras que el país ocupa el puesto 18 entre las mayores potencias militares según el ranking de Global Firepower de 2026.
El aumento del presupuesto militar se produce en un contexto internacional marcado por la guerra de Ucrania, las tensiones en Oriente Medio y la presión dentro de la OTAN para que los países europeos eleven su inversión en defensa.
Según los datos publicados por el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI), España incrementó su gasto militar alrededor de un 50% en 2025, hasta alcanzar unos 40.200 millones de dólares, equivalentes a unos 34.239 millones de euros. Este crecimiento permitió al país superar por primera vez el 2% del PIB en gasto militar desde 1994 y situarse entre los 15 mayores inversores mundiales.
Las cifras pueden variar dependiendo de la metodología utilizada. El Gobierno español, la OTAN y organismos independientes no siempre incluyen las mismas partidas al calcular el gasto de defensa, por lo que existen diferencias entre las cantidades publicadas por distintas instituciones.
España ocupa el puesto 18 en poder militar mundial
El último ranking de Global Firepower sitúa a España como la decimoctava potencia militar del mundo en 2026, dentro de un análisis que incluye 145 países.
Global Firepower no clasifica únicamente a los países por el dinero que dedican a sus Fuerzas Armadas. Su índice tiene en cuenta más de 60 factores relacionados con efectivos disponibles, equipamiento terrestre, capacidad aérea y naval, logística, recursos económicos, industria y posición geográfica.
España obtiene un índice de 0,3247, donde una puntuación más próxima a cero indica una mayor capacidad militar convencional.
El ranking mundial continúa encabezado por Estados Unidos, seguido de Rusia y China. Detrás aparecen otras grandes potencias como India, Corea del Sur, Francia, Japón, Reino Unido, Turquía e Italia.
El gasto militar español se dispara
El aumento de la inversión española en defensa ha sido especialmente pronunciado durante el último ejercicio. SIPRI calcula que el crecimiento alcanzó aproximadamente el 50% durante 2025, uno de los incrementos más destacados entre las grandes economías europeas.
El refuerzo presupuestario ha permitido financiar nuevos programas de armamento, modernización de equipos, ciberseguridad, telecomunicaciones, infraestructuras militares y mejoras destinadas al personal de las Fuerzas Armadas.
España adelantó además su compromiso de alcanzar el equivalente al 2% del PIB en defensa, un objetivo que inicialmente estaba previsto para 2029.
El debate ahora se centra en hasta dónde deberá seguir aumentando esta inversión. El Gobierno español mantiene sus diferencias con las propuestas que plantean elevar considerablemente el esfuerzo militar de los miembros de la OTAN por encima del 2% actual.
España y Marruecos, lejos en el ranking militar
El informe de Global Firepower también permite comparar la posición española con Marruecos, un país especialmente relevante para España por su cercanía geográfica y por la cooperación existente en materia de seguridad, inmigración y lucha contra el terrorismo.
Mientras España ocupa el puesto 18, Marruecos aparece en la posición 56 de las 145 naciones analizadas en 2026, con un índice de poder militar de 1,0368.
La clasificación refleja una importante diferencia global de capacidad militar convencional entre ambos países, aunque Marruecos también ha incrementado durante los últimos años sus inversiones en modernización de las Fuerzas Armadas y adquisición de nuevos sistemas.
Europa refuerza su inversión en defensa
España no es un caso aislado. El gasto militar ha aumentado de manera significativa en numerosos países europeos como consecuencia del deterioro del escenario internacional.
La invasión rusa de Ucrania ha impulsado a los miembros de la OTAN a acelerar programas de modernización y aumentar sus presupuestos militares, mientras Estados Unidos mantiene la presión para que Europa asuma una parte mayor de su propia defensa.
La OTAN reconoció que España alcanzó el objetivo del 2% del PIB en 2025, aunque el secretario general de la organización, Mark Rutte, ha advertido de que serán necesarias inversiones adicionales para cumplir con los nuevos objetivos de capacidades militares.
El incremento registrado durante 2025 confirma así un cambio notable en la política de defensa española: el país permanece entre las 20 principales potencias militares convencionales y, por primera vez, se coloca también entre las mayores economías del mundo por volumen absoluto de gasto militar.








