El líder del Partido Popular eleva el tono en el Congreso, sugiere una futura imputación del presidente del Gobierno y presiona a los socios de la investidura con una moción de censura.
MADRID – En uno de los plenos más tensos de la legislatura, el líder de la oposición y presidente del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, ha exigido formalmente al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que disuelva las Cortes y convoque elecciones generales de inmediato. Durante el debate monográfico sobre las tramas de corrupción que salpican al entorno del PSOE y del Ejecutivo, Feijóo ha lanzado una durísima ofensiva dialéctica, definiendo a Sánchez como «el nexo político corruptor» y el «número uno de un Gobierno corrupto».
«Cada día que pase sin convocar elecciones es una agresión a la Nación Española», solemnizó el jefe de la oposición desde la tribuna del Congreso, reprochándole al presidente una «absoluta falta de moralidad».
El horizonte de una hipotética imputación
El líder del PP ha ido un paso más allá de la responsabilidad estrictamente política al sugerir abiertamente un escenario de imputación judicial para el jefe del Ejecutivo. «¿A qué hay que esperar ahora? ¿A que le llegue un suplicatorio al señor P.S.?», interpeló Feijóo a la Cámara, en alusión al trámite parlamentario obligatorio para poder juzgar a un diputado. Con ello, dio a entender que los indicios penales acabarán cercando al propio presidente.
Durante su intervención, Feijóo argumentó que las organizaciones bajo sospecha «se montaron para protegerle a usted» y calificó la situación como «un sistema organizado de corrupción jurídicamente delictivo, políticamente intolerable y moralmente repugnante».
Presión a los socios y la carta de la moción de censura
En paralelo a la exigencia de urnas, Feijóo ha vuelto a poner sobre la mesa la posibilidad de activar una moción de censura para destituir al Gobierno. Sin embargo, el líder popular ha preferido delegar el paso definitivo en los socios parlamentarios del bloque de la investidura, a quienes ha tildado de «indignos» por seguir sosteniendo al Ejecutivo.
Feijóo ha manifestado su total disposición a registrar la moción «hoy mismo», pero ha condicionado el movimiento a que las fuerzas que apoyan habitualmente al Gobierno declaren de forma previa su intención de dejarlo caer. «Quien prefiere un gobierno corrupto y que miente es quien tiene que asumir la responsabilidad de que esta situación se prolongue», remarcó, descargando la presión sobre partidos como Junts, PNV o ERC.
El debate ha dejado patente la profunda fractura en la Cámara Baja, con un bloque de la oposición que da por amortizada la legislatura debido a la presión judicial y un Partido Popular que, consciente de no reunir aún la mayoría numérica necesaria para una moción de censura por sí solo, fía el desenlace al desgaste político o a un eventual adelanto electoral.
















