La campaña para las elecciones andaluzas se ha visto sacudida por la tragedia y la posterior confrontación política. El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha irrumpido este sábado en la jornada de luto oficial por los dos guardias civiles fallecidos en Huelva durante una persecución a una narcolancha, lanzando una durísima ofensiva contra el Gobierno central.
Ofensiva en plena jornada de duelo
Mientras la localidad de Huelva despedía a los agentes en un funeral al que asistieron la directora general de la Guardia Civil y el presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno Bonilla, Feijóo optó por elevar el tono político. El líder del PP ha calificado de «cruel e injusto» que se repitan hechos similares a los ocurridos en Barbate hace dos años y ha exigido la «retirada inmediata» del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
“Es una muestra de incompetencia que no podemos permitir. Los agentes están trabajando sin la protección ni los medios necesarios”, aseveró Feijóo, vinculando directamente la falta de recursos con el fatal desenlace en las costas onubenses.
Silencio en la izquierda y críticas de «oportunismo»
La actitud de Feijóo ha marcado un contraste con el resto de formaciones. Mientras que el PSOE y otros partidos de izquierda han mantenido un perfil bajo, limitando sus apariciones a la presencia institucional en los actos fúnebres, el PP ha decidido no frenar su agenda crítica.
- El PSOE mantiene el silencio: Desde el equipo de la candidatura socialista en Andalucía han evitado responder a las provocaciones, alegando que “en un día de luto, el respeto debe prevalecer sobre las declaraciones políticas”.
- Vox se suma a la carga: Por su parte, la formación de Santiago Abascal también ha mantenido sus actos de campaña, justificando que es necesario «señalar a los culpables» de la desprotección de las fuerzas de seguridad.
Tensión en el tramo final de la campaña
Este movimiento de Feijóo busca, según analistas, capitalizar el malestar social por la seguridad en las costas andaluzas a pocos días de que los ciudadanos acudan a las urnas. La acusación de «indefensión por razones políticas» se ha convertido en el eje central del discurso de la derecha, desplazando temporalmente los debates sobre gestión autonómica.
La jornada termina con una profunda división: mientras las familias lloran a los agentes en Huelva, la arena política se incendia con acusaciones de oportunismo electoral frente a la exigencia de responsabilidades por la falta de medios en la lucha contra el narcotráfico.














