El rey Felipe VI ha trasladado al presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, su intención de visitar la ciudad autónoma después de la crisis migratoria registrada a finales de julio, según se abordó durante el encuentro que ambos mantuvieron en el Palacio de Marivent, en Palma.
De concretarse, sería la primera visita oficial de Felipe VI a Ceuta desde su proclamación como rey, un desplazamiento de especial relevancia institucional en un momento marcado por el refuerzo de la seguridad fronteriza y las consecuencias sociales de la llegada masiva de migrantes.
La fecha del viaje todavía no ha sido detallada.
Felipe VI traslada a Vivas su intención de viajar a Ceuta
La situación de Ceuta ocupó buena parte de la reunión entre el monarca y Juan Jesús Vivas, celebrada una semana después de los acontecimientos en la frontera.
Durante el encuentro, Felipe VI manifestó su intención de desplazarse personalmente hasta la ciudad autónoma.
El posible viaje se produciría además en un momento de elevada atención política, militar y diplomática sobre Ceuta, donde las autoridades han reclamado más recursos y una respuesta institucional reforzada.
La AUME reclama más capacidad de actuación para los militares
La Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME) ha pedido, por su parte, que los efectivos de las Fuerzas Armadas desplegados en Ceuta cuenten con todos los medios necesarios para responder ante un eventual nuevo episodio de presión en la frontera.
La organización considera imprescindible garantizar suficientes recursos materiales, logísticos y humanos, además de una formación adecuada para las tareas que puedan encomendarse a los militares.
Su petición busca que las unidades puedan intervenir de manera coordinada y segura cuando tengan que apoyar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
La asociación sostiene que los efectivos no deberían enfrentarse a una situación de estas características sin instrucciones claras, preparación y equipamiento suficiente.
Marruecos se ofrece a aceptar el retorno de menores
Otro de los asuntos que marca la evolución de la crisis es la situación de los menores marroquíes no acompañados que permanecen en España.
Una fuente diplomática marroquí aseguró que Marruecos está dispuesto a recibir a todos aquellos menores que puedan regresar al país, pero sostiene que existen “obstáculos judiciales y administrativos” que dificultan los procedimientos.
Según esta versión, el rey Mohamed VI habría dado instrucciones para facilitar los retornos.
Marruecos también rechaza las acusaciones de incumplimiento de sus obligaciones y critica que la situación de los menores sea utilizada como elemento de confrontación política.
Cualquier retorno, no obstante, debe realizarse de acuerdo con los procedimientos legales y las garantías de protección aplicables a los menores.
La Policía investiga una denuncia por violación de una menor migrante
La Policía mantiene abierta además una investigación por una presunta agresión sexual denunciada por una menor migrante que habría llegado a Ceuta entre los días 30 y 31 de julio.
La menor fue atendida en el Hospital Universitario de Ceuta y posteriormente presentó una denuncia, según fuentes policiales.
La investigación continúa abierta y hasta el momento no se han difundido más detalles sobre las circunstancias en las que habrían ocurrido los hechos ni sobre posibles responsables.
Al tratarse de una menor y de una investigación en curso, las autoridades mantienen la máxima cautela respecto a la información del caso.
Ceuta continúa bajo una fuerte atención institucional
La posible visita de Felipe VI se conoce mientras continúan las medidas destinadas a reforzar la vigilancia y gestionar las consecuencias de la crisis migratoria.
A las peticiones de las autoridades ceutíes se suman ahora las reclamaciones procedentes de organizaciones militares y las conversaciones con Marruecos sobre el retorno de menores.
La ciudad permanece así en el centro de la agenda política española, con cuestiones pendientes relacionadas con seguridad fronteriza, acogida, protección de menores y coordinación con Marruecos.
La eventual presencia del rey supondría además un gesto institucional de especial relevancia para Ceuta en plena gestión de una de las situaciones más complejas vividas recientemente en la ciudad autónoma.













