El GP de Tailandia marca un antes y un después en MotoGP. Tras más de cuatro años y medio de dominio absoluto, el podio de Buriram se queda sin representación de la marca italiana por primera vez desde 2021.
El Mundial de MotoGP ha vivido este domingo un giro de guion inesperado. Lo que parecía una dictadura técnica inamovible de Ducati ha llegado a su fin en el asfalto tailandés. Con un podio formado por Marco Bezzecchi (Aprilia), Pedro Acosta (KTM) y Raúl Fernández (Aprilia), la fábrica de Borgo Panigale se ha quedado fuera de los tres cajones de honor, deteniendo el contador de una racha legendaria.
El fin de los 1.630 días de gloria
Desde el 12 de septiembre de 2021, en el GP de Aragón, siempre había habido al menos una moto roja (o de sus equipos satélites) en el podio. Han sido 88 carreras consecutivas de presencia ininterrumpida, una cifra con la que Ducati ha logrado:
- Superar el récord histórico de Honda (83 podios entre 1993 y 1999).
- Encadenar cuatro temporadas completas (2022-2025) subiéndose siempre al cajón.
- Acumular un total de 1.630 días de dominio.
Marc Márquez, víctima de la mala fortuna
La racha podría haber continuado de no ser por la mala suerte de Marc Márquez. El piloto español era el único representante de Ducati que mantenía el ritmo de cabeza en Buriram, pero un pinchazo en su goma trasera tras un llantazo en la curva 4 le obligó a retirarse, dejando a la marca huérfana de opciones. El mejor resultado para los italianos fue el sexto puesto de Fabio Di Giannantonio.
Los arquitectos del récord
Aunque la racha termina hoy, los números que deja atrás son abrumadores. Estos son los pilotos que más han contribuido a los 88 podios de la marca:
| Piloto | Podios conseguidos |
| Pecco Bagnaia | 54 |
| Jorge Martín | 32 |
| Marc Márquez | 25 |
| Enea Bastianini | 18 |
| Álex Márquez | 15 |
Un nuevo escenario: «Fuego real»
El resultado en Tailandia confirma que 2026 no será un año de transición. La amenaza de Aprilia y KTM es ya una realidad tangible. Con dos motos de Noale y una de Mattighofen en el podio, la competencia ha enviado un mensaje claro a Bolonia: el «calor extremo» y las nuevas condiciones técnicas han igualado las fuerzas. Ducati ya no corre sola; la persecución ha comenzado.




















