El sector de las estaciones de servicio afrontará un puente de mayo de 2026 marcado por la tensión laboral. Los sindicatos UGT FICA y CCOO Industria han convocado una huelga en las gasolineras de toda España para los días 30 de abril y 3 de mayo, en protesta por el bloqueo del convenio colectivo.
La convocatoria de huelga en las gasolineras coincidirá con uno de los momentos de mayor movilidad por carretera del año. Los paros están fijados para el jueves 30 de abril, de 12:00 a 16:00 horas, y para el domingo 3 de mayo durante toda la jornada, dos fechas que encajan con la salida y el retorno del puente del 1 de mayo.
El objetivo de los sindicatos es desbloquear la negociación del convenio estatal de estaciones de servicio. Según han explicado, tras varios meses de conversaciones se habían producido avances parciales, pero la patronal habría retirado propuestas salariales y planteado medidas que, a juicio de los representantes de los trabajadores, suponen un retroceso en derechos y poder adquisitivo.
Entre las principales reclamaciones sindicales figura una subida salarial mínima del 2% anual, junto a una cláusula de revisión vinculada al IPC real más un 0,5%, además de mejoras en conciliación, jornada y complementos salariales. Los sindicatos sostienen que, en el actual contexto de encarecimiento de los combustibles, la propuesta empresarial no garantiza el mantenimiento del poder adquisitivo de las plantillas.
Qué consecuencias tendrá para los conductores
Para los conductores, la principal consecuencia de esta huelga de gasolineras en el puente de mayo puede ser la aparición de incidencias puntuales en el repostaje, especialmente en las horas de mayor tráfico y en estaciones con plantillas reducidas. Aunque el impacto real dependerá del seguimiento del paro y de la organización de cada empresa, la convocatoria afecta a todo el país y coincide con jornadas de gran movimiento por carretera. Esta previsión es una inferencia razonable a partir del alcance estatal de la huelga y de los horarios anunciados.
En la práctica, los usuarios podrían encontrarse con esperas más largas, menor disponibilidad de personal y posibles alteraciones en el servicio en algunas estaciones, sobre todo el 3 de mayo, cuando el paro está convocado durante 24 horas. El 30 de abril, al tratarse de un paro parcial de cuatro horas, el efecto podría concentrarse en la franja del mediodía. Esto también es una inferencia basada en la duración oficial de los paros y en su coincidencia con la operación salida y retorno del puente.
Por ahora, la convocatoria mantiene la presión sobre la patronal y los sindicatos ya han advertido de que, si no hay avances, podrían intensificar las movilizaciones. El conflicto laboral llega, además, en un contexto de precios de los carburantes al alza, lo que añade más preocupación entre quienes tienen previsto viajar por carretera en los próximos días.
Ante este escenario, muchos conductores optarán previsiblemente por adelantar el repostaje para evitar contratiempos durante el puente. Esa reacción no forma parte de una instrucción oficial, pero es una consecuencia previsible cuando un paro sectorial coincide con un periodo de alta movilidad.













