El Mundial de 2026 se enfrenta a un conflicto geopolítico sin precedentes. La Federación de Fútbol de Irán (Ffiri) ha iniciado negociaciones formales con la FIFA para que los partidos de su selección, encuadrada en el Grupo G, se trasladen íntegramente a territorio mexicano. El motivo principal radica en la negativa del gobierno de Estados Unidos a facilitar el apoyo logístico y administrativo necesario, sumado a las recientes tensiones bélicas y diplomáticas.
Conflicto de visados y falta de garantías
Abolfazl Psedniddeh, embajador iraní en México, ha sido el encargado de elevar la sugerencia al máximo organismo del fútbol mundial. Según el diplomático, la administración estadounidense no está cooperando en la emisión de visados para la expedición persa. «Estamos interesados en asistir al Mundial, pero el gobierno estadounidense no proporciona el apoyo necesario», subrayó Psedniddeh, quien además señaló que la opción de México es la más viable por el afecto mutuo entre ambos pueblos.
Por su parte, el presidente de la federación iraní, Mehdi Taj, fue más allá al citar las recientes declaraciones de Donald Trump. El mandatario estadounidense sugirió a través de redes sociales que, aunque Irán es «bienvenido», no sería «apropiado» que estuvieran allí por su propia seguridad. Ante esto, Taj ha sido tajante: «Dado que el presidente de EE. UU. ha declarado explícitamente que no puede garantizar la seguridad de nuestra selección, ciertamente no viajaremos a ese país».
Un clima de alta tensión internacional
La situación se ha agravado tras las declaraciones del ministro de Deportes iraní, Ahman Donyamali. El titular de la cartera aseguró que actualmente «no hay condiciones» para participar tras el asesinato del líder supremo Alí Jameneí en una reciente ofensiva militar. «Nos han impuesto dos guerras en ocho o nueve meses y miles de nuestros ciudadanos han muerto», afirmó Donyamali, poniendo en duda incluso la participación definitiva del equipo si no se cambian las sedes.
El calendario afectado en el Grupo G
Irán debe compartir grupo con Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda. Según el calendario oficial, el equipo dirigido por Amir Ghalenoei tendría que debutar el 15 de junio contra Nueva Zelanda en Inglewood, California, ciudad donde también disputaría su segundo encuentro ante Bélgica el día 21. Su cierre de fase de grupos está programado para el 26 de junio en Seattle frente a Egipto.
La decisión final queda ahora en manos de la FIFA y del Ministerio de Deportes y Juventud de Irán. De aceptarse la propuesta, se produciría un hecho histórico en la organización de las Copas del Mundo, alterando la logística de sedes ya establecida para el torneo tripartito entre México, Estados Unidos y Canadá.



















