La posibilidad de que España envíe tropas a Ucrania ha abierto una nueva grieta dentro del Gobierno de coalición. Izquierda Unida (IU), que forma parte de Sumar y cuenta con representación ministerial a través de Sira Rego, ha dejado claro que no apoyará ningún despliegue militar en el país en conflicto.
«Lo que no vamos a apoyar es enviar tropas a una guerra», afirmó el portavoz parlamentario de IU, Enrique Santiago, en una entrevista reciente, subrayando que cualquier intervención española debería enmarcarse únicamente en misiones respaldadas por la ONU.
El rechazo de IU anticipa posibles tensiones dentro de Sumar, cuya postura oficial aún no ha sido definida por otras figuras clave como Yolanda Díaz. El debate es especialmente sensible porque el envío de militares requiere la aprobación del Congreso, donde Sumar podría romper la disciplina de voto en caso de considerar que la propuesta no coincide con sus principios.
Si Sumar se desmarca, el Ejecutivo de Pedro Sánchez podría verse obligado a depender de los votos del Partido Popular para garantizar la aprobación de la misión, algo que complica la estrategia del Gobierno y aumenta la incertidumbre sobre su capacidad de mantener la cohesión interna.
Sánchez planteó ayer en París, tras la reunión de la Coalición de Voluntarios, la posibilidad de “abrir la puerta a una participación de capacidades militares en Ucrania” en caso de que se alcance un alto el fuego. Sin embargo, Santiago advirtió que cualquier despliegue propuesto por Francia, Reino Unido o Estados Unidos podría convertirse en «una fuerza de confrontación» y subrayó la necesidad de que cualquier intervención se realice bajo mandato de la ONU y con acuerdos de ambas partes.
Para IU, la prioridad sigue siendo la diplomacia europea y la búsqueda de soluciones que pongan fin al conflicto, y no enviar tropas que puedan implicar a España en una confrontación armada.


















