El expresidente brasileño Jair Bolsonaro ha sido dado de alta de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del hospital DF Star, donde fue ingresado debido a complicaciones de salud. Su enfermedad actual es una neumonía que ha mostrado mejoría, aunque el exmandatario continúa bajo atención médica en el establecimiento hospitalario.
Desde el 13 de marzo, Bolsonaro ha estado recibiendo tratamiento en el hospital de Brasilia, donde su estado ha mejorado notablemente. Sin embargo, los médicos aún no han determinado una fecha de alta, lo que mantiene al exjefe de Estado en un estado de incertidumbre respecto a su recuperación total.
Bolsonaro, quien lidera el partido de la ultraderecha en Brasil, fue condenado a 27 años y tres meses de prisión tras ser hallado culpable de intento de golpe de Estado. Su situación se complicó cuando sufrió una neumonía debido a una broncoaspiración mientras se encontraba en su celda en la penitenciaría militar de Papuda.
Durante su hospitalización, ha estado recibiendo tratamiento con antibióticos y ha estado sometido a sesiones de fisioterapia, tanto respiratoria como motora, para poder recuperarse de su delicada condición.
Los problemas de salud que enfrenta el exmandatario han estado relacionados con un ataque que sufrió en 2018, lo que ha dejado secuelas significativas. Según su familia, desde su condena, su situación ha empeorado, manifestándose en crisis recurrentes de hipo, mareos y vómitos frecuentes.
La preocupación por su estado de salud ha llevado a sus defensores a solicitar en varias ocasiones la concesión de prisión domiciliaria por razones humanitarias. A pesar de que las solicitudes anteriores fueron rechazadas, la reciente evolución de su estado de salud ha renovado las esperanzas en su entorno legal.
La Fiscalía General de Brasil ha expresado recientemente su apoyo a la idea de que Bolsonaro reciba prisión domiciliaria por motivos de salud. Esta postura fue presentada en respuesta a una solicitud formulada por la Corte Suprema, evidenciando que el estado de salud del exmandatario requiere atención más constante y especializada que la que ofrece el sistema penitenciario actual.
El fiscal general, Paulo Gonet, argumentó que el entorno familiar podría proporcionar el nivel de cuidado y atención que requiere Bolsonaro en este momento. La decisión final al respecto dependerá del juez Alexandre de Moraes, quien es el encargado del caso y deberá revisar la solicitud de la defensa en los próximos días.



















