El primogénito de Isak Andic deja de forma temporal todas sus funciones en la multinacional de la moda para armar su defensa judicial. En una carta abierta a la plantilla, califica la acusación de «injusta e infundada».
BARCELONA – El sector empresarial español asiste conmocionado al último y más dramático capítulo del proceso judicial que rodea a la familia fundadora de Mango. Jonathan Andic, actual vicepresidente del Consejo de Administración de la firma textil, ha anunciado su renuncia temporal a todos sus cargos en la compañía. La decisión llega apenas una semana después de su impactante detención por parte de los Mossos d’Esquadra, que lo investigan por un presunto delito de homicidio en relación con la muerte de su padre, el histórico empresario Isak Andic, acaecida hace 17 meses en la montaña de Montserrat.
A través de una carta remitida a los trabajadores y a los medios, el hasta ahora directivo ha defendido firmemente su inocencia, asegurando que se aparta por el bien de la firma y para volcar toda su energía en desmontar el caso.
Un trágico suceso bajo sospecha judicial
La investigación penal, dirigida por una jueza de Martorell, trata de esclarecer los hechos ocurridos en diciembre de 2024. Isak Andic, de 71 años, falleció tras precipitarse al vacío desde una altura de entre 70 y 100 metros en la zona de Collbató mientras realizaba una ruta de montaña acompañado únicamente por su hijo primogénito.
Aunque inicialmente el suceso se trató como un trágico accidente, las pesquisas policiales dieron un vuelco radical la semana pasada con el arresto de Jonathan Andic. Tras comparecer esposado en el juzgado, el heredero eludió la prisión provisional tras abonar de forma inmediata una fianza de un millón de euros fijada por la magistrada. Actualmente se encuentra en libertad provisional con medidas cautelares estrictas, que incluyen la retirada del pasaporte, la prohibición de abandonar el territorio nacional y la obligación de firmar semanalmente en sede judicial.
La carta abierta de Jonathan Andic: «Dolor, impotencia y frustración»
En su comunicado a la plantilla, Andic no ha escondido el fortísimo impacto emocional y reputacional que atraviesa:
«Escribo estas palabras con sinceridad y humildad, desde el dolor, la impotencia y la frustración de encontrarme ante un relato de presunta culpabilidad que no responde a la realidad (…) A ese duelo se ha sumado el hecho de tener que convivir con la más grave, injusta e infundada acusación que puede recaer sobre una persona».
El empresario ha denunciado que se ha construido una percepción pública «parcial, descontextualizada y tergiversada» de los hechos, pero se ha mostrado tajante en que «la verdad acabará imponiéndose». No obstante, reconoce que la magnitud del proceso penal le impide «mantener el alto compromiso» que exige la multinacional catalana, justificando así su salida de la primera línea corporativa.
Mango blinda su estructura y pide respeto
Por su parte, la dirección de Mango ha reaccionado con rapidez para aislar el devenir del negocio de la tormenta judicial que afecta a la propiedad de la empresa. En una nota oficial, el presidente y consejero delegado de la firma, Toni Ruiz, ha trasladado su «máximo respeto» ante la dolorosa situación personal y la decisión adoptada por Jonathan Andic.
La compañía textil recuerda que el hijo del fundador ya se había apartado de la gestión ejecutiva diaria de la marca textil en el año 2025 para centrarse en labores de supervisión patrimonial y consejo, por lo que la operatividad comercial, logística y de expansión de Mango está completamente garantizada en manos del equipo profesional que comanda Ruiz.











