El técnico del Ceuta analiza la visita al mejor local de la categoría tras una semana de concentración en Burgos que califica de «cansina y aburrida».
El AD Ceuta afronta este domingo (14:00 horas) uno de los retos más exigentes de la temporada. Tras una semana atípica, concentrados en la península para optimizar los desplazamientos, los hombres de José Juan Romero visitan Ipurua para medirse al Eibar, el equipo con mejores números en su estadio de toda la competición.
Realismo frente a la clasificación
A pesar de que la tabla sitúa a ambos equipos en la pelea por los puestos de privilegio, Romero quiso poner los pies en el suelo durante su atención a los medios oficiales del club. Al ser preguntado por si el conjunto armero es un rival directo, el técnico sevillano fue tajante:
«Diría que no, porque el objetivo suyo y el nuestro no puede ser el mismo. Si los tiros van por el playoff, no es rival directo», afirmó Romero, subrayando la diferencia de potencial entre ambos proyectos a pesar de la igualdad clasificatoria actual.
Para el entrenador caballa, la clave para puntuar en un feudo donde el Eibar ha sumado 37 puntos en 17 partidos pasa por la perfección: «Tendremos que hacer las cosas mejor que ellos para sacar algo positivo. Sabemos que son un gran local, pero nosotros tenemos números similares fuera».
Una concentración «dolorosa» en fechas señaladas
Más allá de lo táctico, José Juan Romero no ocultó su malestar por la logística de esta semana. El equipo ha hecho base en Burgos para encadenar sus partidos lejos de Ceuta, una decisión práctica en lo deportivo pero dura en lo personal, coincidiendo con la Semana Santa.
«Tener una concentración en abril es cansina, aburrida… todos los calificativos», confesó el técnico. «A los que nos gusta la Semana Santa y somos de esta cultura, nos jode estar en Burgos. No todo vale porque se gane más dinero; nos hubiera gustado estar con la familia».
Sin pistas sobre el once
En cuanto al estado de la plantilla, Romero mantuvo el misterio habitual, confirmando que lo más probable es que no recupere a ningún lesionado para la cita en tierras vascas. Tampoco dio pistas sobre posibles rotaciones tras haber jugado hace apenas cuatro días, restando importancia al cansancio físico: «No veo ningún mal en jugar tres partidos en una semana».



















