La Fórmula 1 vuelve este fin de semana con el Gran Premio de Miami y Aston Martin llega con una de las grandes incógnitas de la temporada: hasta dónde podrá mejorar Honda una unidad de potencia que ha lastrado el inicio de curso de Fernando Alonso. La FIA ya permite introducir ajustes por fiabilidad, pero el paddock debate ahora una modificación mayor para que los fabricantes rezagados puedan recibir más margen de desarrollo.
El problema de Aston Martin no está solo en el rendimiento del AMR26, sino especialmente en la unidad de potencia Honda. El equipo ha sufrido problemas de fiabilidad, vibraciones y falta de competitividad en el arranque del nuevo ciclo técnico de 2026, una situación que ha dejado a Fernando Alonso lejos de los objetivos marcados para el proyecto. Reuters informó en marzo de que Alonso tuvo que abandonar el Gran Premio de China por vibraciones tan fuertes que llegó a decir que no sentía manos ni pies.
Tras el Gran Premio de Japón, Honda intensificó el trabajo en su sede de Sakura. Según Motorsport, Aston Martin dejó allí uno de sus AMR26 para realizar pruebas estáticas centradas en reducir las vibraciones y mejorar la fiabilidad de la unidad de potencia. El objetivo inmediato es llegar a Miami con medidas adicionales que permitan completar la carrera y estabilizar el comportamiento del monoplaza.
Shintaro Orihara, responsable de Honda en Fórmula 1, ha reconocido avances tras varias semanas de colaboración entre Japón y Reino Unido, pero también ha rebajado las expectativas. El progreso logrado no debería traducirse en una mejora visible de rendimiento de forma inmediata, por lo que no se espera una recuperación milagrosa en Miami.
En este contexto aparece el mecanismo conocido como ADUO, siglas de Additional Development and Upgrade Opportunities. Este sistema forma parte de las reglas de 2026 y permite conceder oportunidades extra de desarrollo a los fabricantes cuya unidad de potencia esté por debajo del nivel de referencia. Honda explica que el mecanismo puede activarse cuando aparecen diferencias significativas de rendimiento entre motores, con evaluaciones periódicas basadas en el rendimiento del motor de combustión interna.
Según The Race, Honda apunta a ser el principal candidato a recibir la máxima ayuda bajo el ADUO, lo que le permitiría introducir mejoras de rendimiento y disponer de más margen en banco de pruebas y límite de costes. El medio también señala que la F1 estudia ahora revisar el límite actual del sistema, que impide acumular oportunidades dentro de una misma temporada, para que un fabricante muy retrasado no quede bloqueado en su recuperación.
La modificación no sería automática. Para cambiar las normas sería necesaria una mayoría amplia en los órganos técnicos de la F1, con el respaldo de la FIA, Formula One Management y buena parte de los fabricantes. La clave política está en que, aunque nadie quiere dar ventaja a un rival, en el paddock existe la sensación de que tampoco beneficia al campeonato que Honda y Aston Martin permanezcan demasiado lejos del resto.
Para Alonso, cualquier margen extra de desarrollo sería una noticia importante, pero no una solución inmediata. Miami puede servir para comprobar si las medidas de fiabilidad reducen los problemas más graves del AMR26, aunque el salto real de prestaciones dependerá de cuándo y cómo pueda Honda evolucionar su motor dentro del reglamento.
El plan, por tanto, tiene dos velocidades: primero, aguantar con mejoras de fiabilidad para terminar carreras y recuperar estabilidad; después, esperar que el ADUO o una posible revisión del sistema abra la puerta a una evolución más profunda de la unidad de potencia. Aston Martin necesita ambas cosas si quiere dejar de pelear en la parte baja de la parrilla y devolver a Alonso a la lucha por puntos.














