La versión en castellano de Reconciliación, las memorias del rey emérito Juan Carlos I, ya se encuentra en las librerías españolas. Su llegada, sin embargo, se ha producido casi un mes después de la publicación de la edición francesa, en medio de rumores sobre desacuerdos con la autora y una notable ausencia de promoción mediática por parte del propio monarca en territorio español.
El libro, escrito originalmente en francés con la ayuda de la periodista Laurence Debray —quien durante al menos dos años transcribió las palabras del rey en su residencia de Abu Dabi—, fue publicado en Francia el pasado 5 de noviembre. Según fuentes editoriales, los motivos del retraso en España se deben exclusivamente a cuestiones de traducción, aunque en círculos literarios se especuló con posibles diferencias entre el rey emérito y la autora, algo que nunca ha sido confirmado por la editorial Planeta.
La obra, de cerca de 500 páginas, incluye una amplia selección de fotografías, muchas de ellas inéditas, que recorren distintas etapas de la vida del monarca: desde su infancia hasta escenas íntimas como padre y esposo, pasando por momentos clave de su reinado y su papel en la Transición española. Este carácter histórico es precisamente uno de los principales argumentos de la editorial para prever un buen recibimiento del público, especialmente en plena campaña prenavideña.
Planeta, como es habitual en sus grandes lanzamientos, no ha facilitado datos sobre la tirada inicial de ejemplares. No obstante, fuentes cercanas al sector aseguran que la preventa fue elevada, un indicador que normalmente se utiliza para medir la posible acogida de un título antes de su distribución oficial.
Otro de los aspectos que ha despertado interés es la dedicatoria del libro, en la que el rey menciona a sus padres, hermanos, hijos y nietos, así como a quienes le acompañaron durante la Transición, pero en la que no aparece su nuera, la reina Letizia. Esta ausencia ha sido interpretada como un reflejo de la tensa relación que, según el propio Juan Carlos I reconoce en sus memorias, existe entre ambos.
Tampoco figuran sus exyernos, Jaime de Marichalar e Iñaki Urdangarin, quien recientemente reapareció en los medios al declarar que “lo peor de su condena fue el fin de su matrimonio”.
En cuanto a su promoción, el rey emérito no concederá entrevistas en España, según han confirmado fuentes de Planeta. En Francia, sin embargo, sí participó en diversos encuentros con medios de comunicación, incluida una entrevista televisiva en la que afirmó: “No me arrepiento de nada. Todos los hombres cometen errores”. En nuestro país, la única voz relacionada directamente con el contenido del libro ha sido la de Laurence Debray, quien habló de la experiencia en la revista Hola y se mostró junto al monarca en varias fotografías tomadas en Abu Dabi.
La publicación en España también se ha visto rodeada de cierta controversia a raíz de un vídeo difundido recientemente, en el que Juan Carlos I anima a los jóvenes a apoyar a Felipe VI y a leer el libro para comprender el proceso de la Transición. Desde Zarzuela se ha calificado este gesto como “innecesario e inoportuno”, asegurando además no tener conocimiento previo de dicha grabación.
En las librerías, Reconciliación se encuentra catalogado en la sección de memorias, no en la de ensayo político, y ocupa lugares destacados en los expositores. En algunos establecimientos incluso comparte protagonismo visual con la biografía de Isabel Preysler, publicada recientemente por el mismo grupo editorial.
Con su llegada a España, las memorias del rey emérito vuelven a situar en el centro del debate público la figura de Juan Carlos I, su legado y las luces y sombras de una etapa decisiva en la historia reciente del país.



















