El exministro de Asuntos Exteriores analiza en una entrevista la pérdida de fiabilidad de España ante Estados Unidos y el riesgo de que la Administración Trump traslade las bases de Rota y Morón a Marruecos
La posición internacional de España atraviesa un momento de incertidumbre ante el cambio de ciclo en Washington. El exministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, ha analizado la actual relación bilateral entre el Gobierno de Pedro Sánchez y la administración de Donald Trump, advirtiendo de las posibles represalias que el país norteamericano podría tomar debido a la falta de sintonía diplomática. En una entrevista concedida a El Confidencial, Margallo es tajante sobre las consecuencias de este alejamiento: «Esto nos va a costar un disgusto monumental y probablemente sea en Ceuta y Melilla».
El que fuera jefe de la diplomacia española durante el Ejecutivo de Mariano Rajoy recuerda que la fiabilidad de un socio es el activo más valioso en las relaciones trasatlánticas. Según su diagnóstico, el actual presidente del Gobierno se está convirtiendo en un «personaje muy incómodo» para los Estados Unidos, una situación que evoca, a su juicio, las tensiones vividas durante la etapa de José Luis Rodríguez Zapatero tras la retirada de las tropas de Irak.
El riesgo sobre las bases de Rota y Morón
Uno de los puntos de mayor fricción reside en el futuro de las bases militares de uso compartido. Margallo revela que ya en 2012, en su primer encuentro con la entonces secretaria de Estado, Hillary Clinton, esta le transmitió que Washington había sopesado trasladar los activos de Rota y Morón a Marruecos ante la desconfianza generada por el anterior Gobierno socialista.
«Si eso lo hacen ahora, los activos que tenemos para prestigiar o hacer valer nuestra aportación en la Alianza Trasatlántica desaparecen», señala el exministro. Para Margallo, Marruecos se ha consolidado como un «aliado estratégico» preferente para Donald Trump, especialmente tras la firma de los Acuerdos de Abraham y su papel en los conflictos de Oriente Próximo, lo que debilita la posición de fuerza de España en el Estrecho.
La vulnerabilidad de Ceuta y Melilla
La preocupación de Margallo se traslada directamente a la soberanía e integridad de las ciudades autónomas. El exministro apunta que el riesgo no es solo comercial —con el actual bloqueo del paso de Melilla— sino que podría derivar en episodios de presión migratoria descontrolada. «Pueden invadirnos y que, de repente, se presenten allí veinte mil personas; y a ver qué haces», advierte, subrayando que Ceuta y Melilla representan el «punto más débil» frente a posibles maniobras de presión orquestadas desde el entorno regional con el beneplácito o la indiferencia de Washington.
Asimismo, descarta que la amenaza provenga de herramientas tecnológicas como el programa Pegasus, el cual atribuye a una empresa privada cuya viabilidad depende de la confidencialidad. Sin embargo, insiste en que «algo Estados Unidos e Israel nos van a hacer» ante lo que considera una política de confrontación innecesaria por parte de Sánchez.
Críticas a la política respecto a Irán y la legalidad internacional
En el ámbito global, Margallo cuestiona la estrategia española frente al régimen de los ayatolás en Irán. Frente a la defensa de la legalidad internacional que esgrime el Ejecutivo, el exministro recuerda que Teherán ha sido el primero en vulnerar la soberanía de otros países en la región mediante milicias en Irak, Siria o Yemen.
A juicio de Margallo, la retórica del Gobierno sobre el gasto en defensa o la política exterior busca construir una imagen interna, pero a un alto coste diplomático. «Hacer estas declaraciones y estas bravuconadas no sirve para nada y te pone en el punto de mira de Estados Unidos. Y Trump no entiende de bromas», concluye el exministro, quien también considera «imposible» un cambio de régimen en Irán por la vía de la fuerza dada su demografía, aunque no descarta intervenciones para garantizar la protección humanitaria bajo el amparo de Naciones Unidas, si bien Rusia y China dificultarían tal escenario.



















