Marruecos avanza en un proyecto agrícola en Dajla que prevé regar miles de hectáreas con agua desalinizada del Atlántico. La iniciativa se desarrolla en el Sáhara Occidental, un territorio especialmente relevante en la relación entre Marruecos y su entorno regional.
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Marruecos continúa desarrollando un proyecto de agricultura de regadío en Dajla basado en el uso de agua de mar desalinizada. La iniciativa contempla poner en producción unas 5.200 hectáreas mediante un sistema conectado a una planta desalinizadora.
El proyecto se localiza en la comuna de Bir Anzarane, dentro de la región de Dajla-Oued Ed Dahab, a unos 75 kilómetros de la ciudad. El sistema previsto capta agua del océano Atlántico, la desaliniza y posteriormente la distribuye a las explotaciones agrícolas incluidas en el perímetro.
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Según los datos aportados, la instalación está vinculada además a un parque eólico de 40 MW, destinado a suministrar energía para el proceso de producción de agua.
El Ministerio marroquí de Transición Energética cifra en 100.000 metros cúbicos diarios la capacidad prevista de la planta. El objetivo señalado es proporcionar riego a unas 5.000 hectáreas destinadas a cultivos de alto valor añadido.
El desarrollo se ha ido desplegando mediante distintas convocatorias. En 2022, la Agencia de Desarrollo Agrícola lanzó un concurso para 219 proyectos agrícolas que sumaban 5.196,56 hectáreas, repartidas entre explotaciones de diferentes tamaños.
Posteriormente, en septiembre de 2024, la misma agencia sacó a concurso 79 proyectos sobre una superficie de 1.778 hectáreas. El proceso ha continuado en 2026 con una nueva licitación de 35 proyectos agrícolas que abarcan 1.090,19 hectáreas.
El modelo planteado busca aprovechar directamente el agua del Atlántico en una zona donde la disponibilidad de recursos hídricos supone una dificultad para el desarrollo agrícola. Las explotaciones previstas cuentan con diferentes dimensiones y, en algunos casos, contemplan fórmulas de agrupación de productores.
Desde Ceuta, este tipo de proyectos forma parte de la evolución económica y territorial del entorno marroquí y del Sáhara Occidental, dos ámbitos que mantienen una relación directa con la actualidad regional que afecta a la ciudad.








