Madrid y Guadalajara inauguran las pruebas de 2026, consolidadas bajo el modelo competencial de la CRUE, una mayor flexibilidad ortográfica en ciencias y estrictos controles por radiofrecuencia anti-copia.
La Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) de 2026 ha arrancado oficialmente hoy lunes en la Comunidad de Madrid y en la provincia de Guadalajara. A lo largo de la semana, cerca de 300.000 alumnos de toda España se sumarán escalonadamente a una convocatoria clave que afianza por segundo año consecutivo un enfoque marcadamente práctico y competencial, reduciendo la memorización tradicional a favor de la resolución de problemas reales.
La antigua selectividad consolida de esta manera la reforma estructural acordada en 2025 por la Conferencia de Rectores y Rectoras de las Universidades Españolas (CRUE). Este marco común elimina la histórica duplicidad de opciones (los antiguos Modelos A y B), unificando un único modelo de examen por asignatura. El cambio normativo busca equiparar las condiciones a nivel estatal, incrementando el peso de las preguntas de carácter competencial: estas alcanzan hasta un 70% en materias troncales como Lengua Castellana y Literatura II, y oscilan entre el 50% y el 100% en Historia de España.
Flexibilidad ortográfica y nuevos baremos de corrección
Una de las principales novedades de este curso académico radica en los criterios de penalización por faltas de ortografía. Siguiendo las directrices de la Comisión de Asuntos Estudiantiles de la CRUE, se ha recomendado a los tribunales evaluadores no penalizar los errores de escritura en asignaturas de carácter eminentemente técnico o científico, como las Matemáticas, donde no se requiera el desarrollo de textos extensos.
A pesar de que el contenido específico sigue dependiendo del temario determinado por cada Comunidad Autónoma —lo que perpetúa ciertas diferencias regionales en los exámenes—, las pautas de unificación de la CRUE ya son adoptadas al 70% por 15 autonomías, con la previsión de que el próximo año el proceso se complete de forma unánime.
El ejemplo de Madrid: Penalizaciones tasadas
- Asignaturas generales (excepto lenguas): Los dos primeros fallos ortográficos no restarán puntuación. A partir del tercero, se deducirán 0,10 puntos por cada uno, con un tope máximo de penalización de 1 punto.
- Lengua Castellana y Literatura II: El castigo máximo se eleva a los 2 puntos. Se restarán 0,25 puntos por falta a partir de la segunda incorrección. Además, se reserva hasta 1 punto de detracción exclusivo para deficiencias graves en redacción, coherencia, cohesión o sintaxis.
Guerra tecnológica contra el fraude: Barridos de radiofrecuencia
La seguridad y la integridad de los exámenes ha dado un salto cualitativo este año. Las universidades españolas han desplegado sistemas avanzados de detección por radiofrecuencia en las aulas para interceptar señales de dispositivos electrónicos ocultos, como microauriculares o pinganillos. Según informaron fuentes de la CRUE a agencias, los controles se realizarán mayoritariamente de forma aleatoria buscando la mínima interacción y distracción para el estudiante.
Asimismo, se han extremado las medidas de identificación. Mientras que algunas autonomías permiten ya el acceso mediante el DNI electrónico, regiones como Madrid mantienen la obligatoriedad estricta del documento físico original, el cual debe permanecer visible sobre el pupitre durante todo el ejercicio.
Cifras de matriculación y particularidades regionales
Las universidades madrileñas han registrado una afluencia de 42.047 estudiantes en sus seis campus públicos, lo que supone un incremento del 5,6% respecto al ejercicio anterior. Por su parte, la Universidad de Alcalá (UAH) acoge a unos 1.500 alumnos procedentes de Guadalajara. En el cómputo global, las comunidades autónomas reportan cifras masivas de inscripción, lideradas por Andalucía y Cataluña:
- Andalucía: 53.495 alumnos (2 al 4 de junio)
- Cataluña: 45.821 alumnos —Cifra récord— (9, 10 y 11 de junio)
- Canarias: 30.615 alumnos —Previsión— (2 al 4 de junio)
- Galicia: 13.441 alumnos (2 al 4 de junio)
- País Vasco: 13.066 alumnos (2 al 4 de junio)
- Castilla y León: 11.529 alumnos —Cifra récord— (2 al 4 de junio)
- Castilla-La Mancha: 9.976 alumnos —Guadalajara examina hoy— (8, 9 y 10 de junio)
La logística de este año se enfrenta, además, a factores externos de relevancia. En la Comunidad Valenciana se han decretado servicios mínimos del 100% tanto para la realización como para la corrección de las pruebas, blindándolas frente a la huelga indefinida que mantiene el profesorado. En el plano meteorológico, comunidades como La Rioja han decidido adelantar el inicio de las sesiones matutinas media hora para mitigar el impacto de las altas temperaturas dentro de las aulas.
Por último, el desarrollo de las pruebas en grandes urbes como Madrid y Barcelona coincide con la visita oficial del papa León XIV, lo que ha obligado a las comisiones organizadoras a solicitar extrema prudencia a los alumnos. Se aconseja acudir a los campus con un mínimo de 30 minutos de antelación sobre el llamamiento para contrarrestar las previsibles restricciones de movilidad urbana y garantizar un acceso escalonado y ordenado a los pabellones de examen.













