La idea de que solo usamos el 10% del cerebro o que la multitarea mejora el rendimiento persiste en Ceuta pese a décadas de investigación en neurociencia y psicología cognitiva.
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Este artículo repasa los mitos más comunes y propone medidas prácticas aplicables a estudiantes, docentes y familias ceutíes.
“Solo usamos el 10% del cerebro”
El mito del “10%” se contradice con hallazgos de neuroimagen y revisiones científicas que muestran activación de redes diferentes según la tarea. Actividades simples y complejas movilizan regiones distribuidas; no hay un bloque inactivo equivalente al 90%.
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Consejo práctico para Ceuta: en vez de buscar fórmulas mágicas, priorice práctica deliberada y descanso: el aprendizaje implica cambios funcionales y estructurales dependientes del contexto y la repetición con recuperación.
“Eres de letras o de ciencias: tienes un tipo de cerebro”
No existe una partición rígida del cerebro que determine un “tipo” inmutable. Las habilidades emergen de redes distribuidas y del entrenamiento; las preferencias no equivalen a limitaciones insalvables.
Consejo práctico: para alumnos y adultos ceutíes conviene centrarse en objetivos concretos (comprender, resolver, sintetizar) y en estrategias de estudio específicas en lugar de etiquetarse.
“La multitarea mejora el rendimiento”
Estudios de psicología cognitiva indican que alternar tareas aumenta errores y retrasa la consolidación del aprendizaje. Cambiar constantemente la atención consume recursos y reduce la comprensión profunda.
Consejo práctico: organice bloques de trabajo con una tarea principal y sin interrupciones. En contextos urbanos como Ceuta, donde muchos combinan desplazamientos y vida familiar, reservar “ventanas” de concentración ayuda a aprovechar mejor el tiempo disponible.
“Aprender es solo repetir: la memoria funciona como una grabadora”
La repetición ayuda, pero aprender implica recuperar, elaborar y conectar información. El sueño, el estrés y la fatiga influyen en la atención y en la consolidación de la memoria.
Consejo práctico: en lugar de releer sin pausa, practique la recuperación activa (preguntas, explicaciones con palabras propias) y distribuya el repaso en el tiempo para mejorar la retención.
“Los videojuegos o la música aumentan la inteligencia de forma directa”
Algunos estudios señalan efectos específicos de ciertos entrenamientos en habilidades concretas, pero extrapolar esos hallazgos a una mejora general del cociente intelectual suele ser incorrecto. El aprendizaje mejora aquello que se entrena en contextos determinados.
Consejo práctico: utilice música o juegos con objetivos claros (mejorar atención, coordinación, motivación), no como atajos para resultados generales.
“El cerebro se puede entrenar para cualquier cosa con cualquier método”
El cerebro es plástico, pero las mejoras dependen de la tarea, la calidad del entrenamiento y la duración. Algunas estrategias producen efectos a corto plazo que no se transfieren a situaciones nuevas.
Consejo práctico: elija métodos que reproduzcan las demandas reales (ejercicios similares al examen, explicación oral para comprobar comprensión) y evalúe la transferencia a situaciones prácticas.
Cómo distinguir mito de evidencia
Antes de compartir una afirmación sobre el cerebro, examínela: las conclusiones robustas son matizadas, dependen del tipo de estudio y de sus condiciones. Sospeche de absolutos (“siempre”, “nunca”) y de cifras llamativas sin contexto.
Fuentes: revisiones y trabajos de neurociencia y psicología cognitiva sobre memoria, atención y plasticidad; literatura que desmonta el mito del “10% del cerebro”; guías de alfabetización científica.
En la práctica cotidiana de Ceuta, priorizar atención sostenida, sueño suficiente y aprendizaje activo puede mejorar resultados académicos y laborales más que fórmulas simplistas sobre el cerebro.








