El actor malogra su continuidad en el certamen de RTVE al entregar un postre crudo en la prueba de eliminación. Ivana Rodríguez se consagra como la gran protagonista de la velada al revalidar su título de «pastelera top» y salvar a Roi Méndez.
La sexta entrega de ‘Top Chef’ supuso el punto final a la breve andadura de Nicolás Coronado en las cocinas del programa. El intérprete, que se había incorporado al concurso apenas una semana antes despertando una gran expectación entre sus compañeros, abandonó el formato de RTVE tras una prueba de eliminación en la que no logró alcanzar el nivel técnico exigido por el jurado.
El triunfo de Ivana Rodríguez y el arte en la repostería
En el extremo opuesto se situó Ivana Rodríguez. La hermana de Georgina Rodríguez firmó una de las actuaciones más brillantes de la edición, consolidándose como la única concursante que mantiene el título de «pastelera top». Su pericia fue determinante desde el primer reto, donde los aspirantes debieron fusionar la repostería con el arte, creando postres inspirados en cuadros de distintas épocas históricas.
Mientras Ivana se alzaba con el triunfo en esta prueba artística, Roi Méndez obtenía la peor valoración. No obstante, el destino del músico cambiaría en el segundo reto: la elaboración de una tarta nupcial. Trabajando en pareja, Ivana y Roi lograron convencer tanto a los jueces como a una pareja de novios real, logrando una salvación que arrastró a Méndez fuera de la zona de peligro. Belén Esteban y Alejandro se situaron como los segundos mejores en esta fase del concurso.
El desafío viral y la veteranía de Belén Esteban
La noche contó también con la presencia de la «influencer» Boukie, encargada de tutorizar una prueba centrada en la creación de un postre viral. En este desafío, donde la estética y el impacto en redes sociales eran fundamentales, Belén Esteban volvió a demostrar su solvencia con una presentación impecable y unas tortitas correctamente ejecutadas. Junto a ella, Natalia logró la salvación, mientras que Benita se hundía anímicamente tras recibir críticas por el sabor de su elaboración.
Una eliminación inesperada
Llegados a la fase final, la tensión aumentó. Ivana Rodríguez, en su calidad de mejor repostera, tuvo el poder de salvar a uno de los sentenciados. Para sorpresa de los veteranos, la joven optó por rescatar a Benita, dejando a Alejandro, Samantha y Nicolás en la cuerda floja.
El reto definitivo consistía en replicar un complejo coulant de pistachos con frambuesas. La dificultad técnica fue máxima: el postre de Alejandro careció de la fluidez necesaria («lava»), mientras que el de Samantha quedó excesivamente crudo. Sin embargo, el veredicto recayó sobre Nicolás Coronado. Aunque su elaboración presentaba un buen aspecto exterior, el interior resultó estar cortado, un error insalvable que le obligó a colgar el delantal. «La persona que abandona Top Chef para siempre es Nicolás», sentenciaron los jueces, cerrando así una de las galas más impredecibles de la temporada.




















