El calendario litúrgico de 2026 se desarrolla entre el 29 de marzo y el 5 de abril, un periodo que conmemora los últimos días de la vida de Jesucristo y su Resurrección
La Semana Santa 2026 ya marca el paso del calendario tras el inicio del Domingo de Ramos, extendiéndose hasta el próximo 5 de abril, Domingo de Resurrección. Aunque el ambiente de fervor comenzó a manifestarse jornadas atrás con el Viernes de Dolores y las primeras procesiones y ensayos, la festividad se asienta sobre un origen estrictamente religioso que trasciende su actual dimensión turística en ciudades como Sevilla. Esta conmemoración evoca los episodios finales de la vida de Jesucristo narrados en los Evangelios: desde su entrada triunfal en Jerusalén hasta su crucifixión y posterior resurrección.
El arraigo de esta celebración en España se remonta a los primeros siglos del cristianismo, consolidándose a través de las cofradías. En una época donde gran parte de la población no sabía leer, las imágenes procesionales surgieron como una catequesis visual, funcionando como herramientas para contar la historia sagrada a través de tallas que hoy poseen un incalculable valor artístico e histórico.
El calendario lunar y la fijación de la fecha
La determinación de los días de Semana Santa no es fija, sino que se rige por el calendario lunar. Según la norma acordada en el Concilio de Nicea en el año 325, la festividad se celebra el primer domingo tras la primera luna llena posterior al equinoccio de primavera. Por este motivo, las fechas oscilan cada año entre finales de marzo y el mes de abril.
El sentido de la conmemoración
Para la fe cristiana, la Semana Santa representa el episodio central de su doctrina. La secuencia que abarca la detención tras la Última Cena, el juicio, la condena y la muerte en la cruz no se interpreta como un final, sino como el paso previo a la victoria sobre la muerte. Esta relevancia teológica explica por qué el Domingo de Resurrección posee un peso superior incluso a la Navidad dentro de la estructura doctrinal de la Iglesia. En el contexto español, la celebración se entrelaza además con la identidad local y la memoria colectiva de barrios y familias.
Crónica de la Pasión: significado de cada jornada
Para comprender la narración continua que supone esta semana, es preciso desgranar el significado de sus días principales:
- Viernes de Dolores: Centrado en el sufrimiento de la Virgen María ante la pasión de su hijo.
- Domingo de Ramos: Conmemora la entrada de Jesús en Jerusalén entre palmas y ramos de olivo.
- Lunes Santo: Evocación de pasajes como la unción en Betania.
- Martes Santo: Se subrayan los anuncios de la traición y las tensiones en Jerusalén.
- Miércoles Santo: Jornada en la que se recuerda la traición de Judas Iscariote.
- Jueves Santo: Institución de la Eucaristía en la Última Cena, el lavatorio de los pies y la oración en Getsemaní.
- Viernes Santo: Conmemoración de la crucifixión y muerte de Jesús. Es un día de silencio, ayuno y abstinencia donde no se celebra misa.
- Sábado Santo: Día de recogimiento que recuerda la permanencia en el sepulcro, culminando con la Vigilia Pascual.
- Domingo de Resurrección: Cierre de la Semana Santa que celebra la resurrección de Cristo e inicia el tiempo pascual.















