MADRID — El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha comparecido este viernes en la sede ministerial para rechazar de forma tajante cualquier posibilidad de dimisión, pese a que los accidentes ferroviarios de Adamuz y Urda (Toledo) elevan ya la cifra trágica a 115 víctimas mortales en total (con 69 fallecidos confirmados en el siniestro toledano).
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Durante su intervención, Puente ha defendido que su manera de «asumir responsabilidades» es «dar la cara» y ha señalado que los primeros indicios apuntan directamente hacia un fallo en el centro de control de Adif.
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Claves de la comparecencia y defensa del ministro
- Negativa a dimitir: Puente ha afirmado que las decisiones de esta índole deben adoptarse basándose en los hechos y en la gestión de las respuestas, y no guiadas exclusivamente por la presión del momento o las exigencias de cese.
- El papel en el centro de mando: En medio de las críticas, el ministro ha querido matizar su implicación directa operativa: «No era mi deber estar en el centro de mando aquel martes, pero ahora sí es mi deber estar al mando, para explicar y revisar todo lo que pueda», justificando que no va a esconderse detrás de nadie.
- Sin «escudos» laborales: Ha negado rotundamente que pretenda utilizar a los trabajadores ferroviarios como escudo o prejuzgar responsabilidades de manera precipitada antes de que concluyan las investigaciones técnicas oficiales.
- Confianza en Adif: El titular de Transportes ha manifestado una «confianza inequívoca» en la empresa pública y en su personal, asegurando que su obligación actual es resolver el problema, esclarecer lo sucedido con total transparencia y aportar soluciones eficaces.
Consecuencias e investigación abierta
Ante los reiterados llamamientos a su dimisión procedentes de varios sectores políticos, Puente ha insistido en que su prioridad no es debatir sobre su continuidad, sino velar porque los procedimientos funcionen y evitar que una catástrofe de semejantes proporciones vuelva a repetirse. Asimismo, ha advertido que si los informes concluyen que existieron fallos de organización, de control o responsabilidades individuales concretas, se exigirán y se actuará en consecuencia por los cauces correspondientes.











