Óscar Puente, ministro de Transportes, ha dejado momentáneamente de lado su conocida personalidad tuitera para centrarse en la gestión del accidente de tren ocurrido en Adamuz, Córdoba, que dejó 43 víctimas mortales. Desde la noche del domingo, sus publicaciones en X se han limitado a informar a la ciudadanía y difundir sus intervenciones en medios de comunicación, evitando entrar en polémicas con la oposición.
Fuentes del PSOE destacan que Puente ha demostrado “un perfil distinto, mucho más institucional” en esta y otras emergencias graves, como la dana de Valencia, y aseguran que ha estado “más que a la altura” en comunicación y eficacia, incluso entre sectores críticos del partido.
Aunque el ministro es conocido por sus enfrentamientos públicos y comentarios polémicos en redes, desde la dirección socialista insisten en separar esa faceta de su labor al frente del Ministerio de Transportes. “Ahora está totalmente centrado en trasladar información, en la atención a las víctimas y en la investigación del accidente”, señalan.
Desde el lunes, Puente ha ofrecido una rueda de prensa en Atocha, otra en el Ministerio de Transportes de más de dos horas y media, y ha concedido nueve entrevistas a medios nacionales de distintas orientaciones editoriales. Este martes tiene programadas tres más en Catalunya Ràdio, Cope y Cuatro.
Dentro del PSOE también se debate sobre el papel de Puente como figura con proyección política futura. Algunos lo consideran en “clave sucesoria”, mientras que otros lo ven únicamente centrado en la crisis actual, con un estilo de gestión que prioriza la información y la coordinación institucional por encima de la confrontación política.




















