El exlíder de Podemos arremete contra el «modelo Sumar» de acuerdos en los despachos y denuncia la ausencia de primarias para elegir a Antonio Maíllo como candidato a la Junta.
El cierre de filas de la izquierda en Andalucía para las elecciones del 17 de mayo no ha logrado calmar las aguas en el espacio progresista. Pablo Iglesias ha expresado este lunes su profundo malestar con la forma en que se ha fraguado la coalición entre Podemos, IU y Sumar, asegurando que el pacto, lejos de movilizar, ha generado una «inmensa desilusión» entre la militancia y el electorado.
Críticas a los «acuerdos de despacho»
El exvicepresidente del Gobierno ha cuestionado la legitimidad democrática del proceso. Para Iglesias, la designación del coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, como cabeza de lista, carece del respaldo de las bases.
- Falta de primarias: «¿Quién ha votado a Maíllo para ser el candidato? Nadie», ha sentenciado Iglesias, subrayando que esta dinámica expulsa no solo a los militantes, sino a la ciudadanía de la toma de decisiones.
- El «modelo Sumar»: Iglesias ha contrapuesto los liderazgos tradicionales con lo que denomina «el modelo Sumar», al que acusa de apostar por acuerdos de despacho y una «dinámica de juego de tronos» cuyo fin último sería, según sus palabras, «matar a Podemos y que te aplauda el PSOE».
Un punto de inflexión bajo sospecha
Aunque el pacto se cerró in extremis durante el pasado Viernes Santo para proyectar una imagen de unidad frente al Gobierno de Juanma Moreno, las palabras de Iglesias evidencian que las heridas de la ruptura a nivel nacional —cuando Podemos se pasó al Grupo Mixto en el Congreso— siguen abiertas.
La tesis de Iglesias: El exlíder morado considera que la izquierda tiene opciones de dar una sorpresa en las generales si apuesta por liderazgos reales, pero advierte que la desafección que genera este tipo de pactos en Andalucía puede ser contraproducente para la movilización necesaria el 17 de mayo.
La respuesta de la coalición
Mientras Iglesias alerta de la desilusión, desde la candidatura de Por Andalucía defienden el acuerdo como un «punto de inflexión» necesario para ofrecer una alternativa sólida a la derecha. Antonio Maíllo, por su parte, ha sostenido que la unidad es la única vía para garantizar que las fuerzas de progreso sean determinantes tras los comicios.
Este choque de visiones subraya la fractura estratégica que persiste en el espacio a la izquierda del PSOE, donde la unidad técnica en las listas no parece haber resuelto la crisis de confianza entre sus referentes históricos y las nuevas estructuras de mando.




















