La Albirroja de Gustavo Alfaro resiste el empuje germano en los 120 minutos, sobrevive al VAR con la ley ‘Anti-Arsenal’ y se mete en octavos. El guardameta Ángel Gill se convierte en leyenda nacional al detener dos penas máximas.
Paraguay está en los octavos de final de la Copa del Mundo. Costó, se sufrió y era impensable que sucediera de esta manera, pero la Albirroja ha firmado una de las páginas más gloriosas de su historia al eliminar a la poderosa Alemania de Julian Nagelsmann tras una tanda de penaltis agónica $1(3) – 1(2)$. Alemania se atragantó de cabo a rabo ante el muro guaraní, incapaz de derribar la fe de un equipo que nunca dejó de creer.
El plan de Alfaro y la irrupción de ‘La Joya’
El partido se jugó exactamente a lo que Gustavo Alfaro quiso. Paraguay se plantó en un bloque bajo asfixiante, cediendo la posesión y esperando el momento exacto para golpear a la contra. Así se anuló por completo a una Mannschaft donde Nagelsmann sentó a Musiala para dar la titularidad a Undav, un movimiento que no surtió el efecto deseado.
Al borde del descanso, el plan paraguayo rozó la perfección. Tras una gran recuperación de Bobadilla, Galarza puso un centro medido para que Julio Enciso, haciendo honor al viejo axioma de que «un paraguayo que no sepa ir por arriba no es paraguayo», conectara un soberbio testarazo para estrenar el marcador. ‘La Joya’ del Strasbourg demostró por qué se está echando el equipo a la espalda en este Mundial, jugando a un nivel excelso.
Orgullo germano y el muro de Gill
Alemania reaccionó por puro orgullo tras la reanudación. A la hora de partido, Florian Wirtz frotó la lámpara y puso un centro tenso para que Kai Havertz, con la coronilla, pusiera el empate a uno.
A partir de ahí, el partido se convirtió en un ejercicio de resistencia titánico para Paraguay. Enciso tuvo que retirarse lesionado, y el recién ingresado Mauricio llegó a asistir a Caballero para el segundo, pero el linier anuló el tanto por fuera de juego. En el tramo final, emergió la figura del guardameta Ángel Gill, quien firmó una parada antológica a testarazo de Havertz para mandar el partido a la prórroga.
La ley ‘Anti-Arsenal’ salvó a la Albirroja
En el tiempo extra, el drama fue absoluto. Jonathan Tah llegó a marcar el gol de la remontada alemana a balón parado, pero el VAR intervino para anular el tanto debido a una pantalla antirreglamentaria de Anton sobre el portero Gill. Fue la primera vez en el Mundial que se aplicó de manera estricta la denominada ley ‘Anti-Arsenal’. Paraguay respiraba y el destino se sellaba en los once metros.
Ángel Gill, héroe y leyenda de la Albirroja
La tanda de penaltis fue un carrusel de emociones no apto para cardíacos. Paraguay falló por mediación de Sanabria y Balbuena, pero Alemania no supo aprovechar la ventaja ante el gigantismo de Gill.
- Las paradas del torneo: El arquero paraguayo adivinó las intenciones de Havertz y Woltemade, deteniendo ambos lanzamientos con una seguridad pasmosa.
- El fallo definitivo: En la sexta pena máxima de los germanos, Jonathan Tah mandó su remate por encima del travesaño.
- La gloria: Canale asumió la responsabilidad en el sexto disparo de la Albirroja y no perdonó, desatando la locura total y el llanto de alegría en el banquillo paraguayo.
Paraguay ya está entre los dieciséis mejores del planeta tras consumar un ‘Paraguayazo’ que resonará durante décadas. Ahora, el combinado sudamericano ya espera rival en los octavos de final, que saldrá del vibrante duelo entre Francia y Suecia.


















