En este jueves de la segunda semana de Cuaresma, 5 de marzo de 2026, la Iglesia recuerda a un santo que fue un auténtico puente entre la mística y la acción social: San Juan José de la Cruz. Un hombre que, a pesar de sus dones extraordinarios, solo quería ser «nada».
San Juan José de la Cruz (1654-1734)
Nacido en Isquia (Italia), este santo franciscano es uno de los grandes místicos de la Orden de los Frailes Menores. Su vida es una lección de rigor y amor por el prójimo.
- La austeridad como bandera: Ingresó en la orden de los Alcantarinos, conocidos por su extrema pobreza. Se dice que durante toda su vida solo tuvo un hábito, que remendaba una y otra vez, y que dormía sobre un simple leño.
- El «Santo de la Caridad»: Aunque era un gran contemplativo, su celo por los enfermos y los pobres era incansable. Se preocupaba especialmente por los que no tenían qué comer, a menudo multiplicando milagrosamente los alimentos para compartirlos con ellos.
- Profecía y humildad: Se le atribuían dones de profecía y curación, pero él siempre se escondía, huyendo de las multitudes que lo buscaban. Su lema era: «El que se humilla será ensalzado». Es el patrono de la isla de Isquia y de los que buscan la sobriedad en la vida.
Otros santos que se celebran el 5 de marzo
Junto al santo alcantarino, hoy recordamos a:
- San Teófilo de Cesarea, obispo: Un pastor del siglo II que luchó contra las divisiones en la Iglesia y defendió la fecha de la celebración de la Pascua según la tradición apostólica.
- San Adrián de Cesarea, mártir: Un joven que en el año 308, durante la persecución de Maximino Daya, fue arrojado a las fieras en el anfiteatro por su fe en Cristo.
- San Conón de Iconio, mártir: Un hortelano del siglo III que, al ser llevado al tribunal, no tuvo miedo de confesar su fe. Su sencillez de labrador desconcertó a sus verdugos.
- Santa Olivia de Brescia, virgen: Según la tradición, una joven de noble familia que dedicó su vida a la oración y a la asistencia de los pobres en el siglo II.
Beatos
- Beato Jeremías de Valaquia: Un humilde capuchino rumano que trabajó toda su vida en la cocina de su convento en Italia, siendo conocido por su alegría inmensa y su caridad con los mendigos que llamaban a la puerta.
Reflexión de Cuaresma: La Sencillez
En este jueves de Cuaresma, San Juan José de la Cruz nos invita a revisar la necesidad de nuestras cosas. En un mundo de consumo desenfrenado, su ejemplo de austeridad voluntaria es un reto para nuestra comodidad. ¿Podemos vivir con menos para dar más a quien no tiene nada?
















