El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha llegado este jueves a la capital belga para participar en un Consejo Europeo marcado por la escalada bélica en Oriente Próximo. En la que es la primera reunión de los Veintisiete tras el inicio de las operaciones militares de Estados Unidos e Israel contra Irán, Sánchez ha reafirmado la posición de España basada en la legalidad internacional y el rechazo a la intervención armada.
Defensa del Derecho Internacional
El jefe del Ejecutivo español ha sido tajante al calificar los ataques contra territorio iraní como una vulneración del derecho internacional. Según fuentes de Moncloa, Sánchez defenderá ante sus homólogos europeos que el dilema actual no es elegir entre un «viejo» o un «nuevo» orden mundial —en alusión a las recientes polémicas palabras de Ursula von der Leyen—, sino entre el «orden» o el «desorden» internacional.
«No se trata de defender un orden pasado, sino de impedir un desorden que ya en el siglo XX nos llevó a las mayores catástrofes de la historia», ha señalado el presidente antes del inicio de la cumbre.
Pulso con la Comisión Europea
La postura de Sánchez llega tras días de tensión dialéctica con la presidenta de la Comisión Europea. El Gobierno español recibió con satisfacción la reciente matización de Von der Leyen, quien ayer mismo rectificó sus declaraciones previas para asegurar que la UE seguirá siendo la guardiana de los principios de las Naciones Unidas.
Para España, esta rectificación es un triunfo diplomático que refuerza la tesis de que los valores fundacionales de la Unión no deben ser sacrificados ante la coyuntura bélica.
Ejes de la cumbre en Bruselas
Además del conflicto con Irán, la agenda del Consejo Europeo incluye otros puntos críticos para la estabilidad del bloque:
- Crisis energética: El impacto de la guerra en los precios del petróleo y el gas, que ha vuelto a disparar las alarmas en las capitales europeas.
- Apoyo a Ucrania: Sánchez reiterará el compromiso «sin fisuras» con Zelenski, con quien se reunió ayer en Madrid, subrayando que la crisis en Oriente Medio no debe desviar la atención ni los recursos destinados a Kiev.
- Evacuaciones en Irak: En el marco de la seguridad nacional, España ya coordina los planes para la evacuación del contingente militar desplegado en Irak ante el riesgo de que el conflicto se extienda por toda la región.
España, líder del bloque crítico
Con este «no a la guerra», España se sitúa a la cabeza de un grupo de países comunitarios que abogan por una solución diplomática y critican la estrategia de Washington y Tel Aviv. Esta posición, que inicialmente parecía aislada, ha ganado adeptos entre otros socios europeos que temen verse arrastrados a un conflicto regional de consecuencias imprevisibles para la seguridad y la economía del continente.



















