El senador independiente por Vermont Bernie Sanders, una de las figuras más reconocidas de la izquierda estadounidense, ha lanzado una dura advertencia sobre la situación política en Estados Unidos. En una entrevista, el veterano político sostiene que el actual mandatario representa una amenaza sin precedentes para la democracia del país y denuncia el uso de las instituciones federales con fines políticos.
Sanders asegura que la Administración está empleando al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) como si fuera “un ejército doméstico”, una afirmación con la que pretende ilustrar lo que considera un uso abusivo de los aparatos de seguridad del Estado. A su juicio, esta dinámica forma parte de una deriva que pone en riesgo las libertades civiles y el equilibrio institucional.
El senador subraya que la respuesta a esta situación no dependerá únicamente de los partidos políticos o de las instituciones, sino de la ciudadanía. En la entrevista, insiste en que será la población estadounidense la que deba marcar un límite claro frente a lo que describe como tendencias autoritarias, defendiendo la movilización social y la participación democrática como herramientas fundamentales.
Convertido en un referente global de la izquierda progresista, Sanders mantiene un discurso crítico tanto con la Casa Blanca como con sectores del establishment político. Sus declaraciones se producen en un clima de creciente polarización en Estados Unidos, donde el debate sobre el papel de las agencias federales, la seguridad y los derechos civiles ocupa un lugar central en la agenda pública.



















