PALENCIA. — La Guardia Civil trabaja con la hipótesis de que una fuerte e imprevista corriente arrastró a una mujer de 32 años y a su madre de 52, causándoles la muerte por ahogamiento el pasado domingo en el río Pisuerga. El trágico suceso ocurrió cuando ambas se lanzaron al agua para rescatar a su hijo y nieto, un menor de cinco años, en el embalse de Baños de Cerrato (Palencia).
Así lo ha confirmado este lunes el subdelegado del Gobierno en Palencia, Eduardo Santiago, en una comparecencia junto a los responsables de la Guardia Civil. El accidente tuvo lugar en una zona situada a los pies de la presa, en el término municipal de Venta de Baños, un paraje frecuentado por bañistas y de acceso aparentemente sencillo.
Una cadena de auxilio en el agua
Según las primeras investigaciones, el menor se encontraba jugando en el agua con una tabla de bodyboard cuando empezó a tener problemas para regresar a la orilla. En ese momento, su madre y su abuela se introdujeron en el cauce para auxiliarlo.
De acuerdo con los testimonios recabados, una corriente separó a los tres miembros de la familia:
- La abuela (52 años): Fue desplazada hacia una de las márgenes. Miembros de otra familia que se encontraba en la zona lograron sacarla del agua, pero falleció a los pocos minutos en la orilla.
- La madre (32 años) y el menor: Fueron arrastrados hacia la orilla opuesta. Dos pescadores acudieron en su ayuda y lograron rescatar al niño con vida, quien se encontraba agarrado a un tronco junto a su madre. Desafortunadamente, cuando lograron sacar a la mujer, ya había fallecido.
El menor fue trasladado consciente al Hospital Río Carrión de Palencia para una valoración médica. Tanto él como un tío de la familia, que tuvo que ser atendido por un fuerte estado de shock, ya han recibido el alta hospitalaria.
Investigación abierta sobre los riesgos de la zona
El subdelegado del Gobierno ha pedido prudencia mientras la Guardia Civil concluye las diligencias para esclarecer con exactitud las circunstancias del suceso. Santiago matizó que, aunque el lugar es una zona habitual de baño de fácil acceso, carece de señalización específica que advierta de corrientes y entraña «los riesgos que supone bañarse en cualquier río o embalse».
Eduardo Santiago, subdelegado del Gobierno: «No es una playa como tal. Es un lugar donde hay ciertos caminos de acceso y donde se puede acceder fácilmente al agua».
Las autoridades locales han señalado que la posibilidad de restringir el acceso a este punto del río en el futuro se analizará una vez que se conozcan las conclusiones definitivas del informe policial.













