El refuerzo policial y la apertura de carriles logran vaciar la explanada de Loma Colmenar, que llegó a registrar esperas de hasta ocho horas por los desplazamientos del Eid Al-Adha.
La frontera del Tarajal, que une Ceuta con Marruecos, ha recuperado la normalidad a última hora de este domingo tras varias jornadas críticas de colapso y saturación. Los tiempos de espera, que llegaron a alcanzar las ocho horas debido a la masiva afluencia de viajeros, se han reducido drásticamente, dejando una estampa poco habitual en las últimas horas: una explanada de embolsamiento completamente vacía.
Esta acumulación de vehículos y peatones responde a los desplazamientos previos a la celebración del Eid Al-Adha, una de las festividades más importantes del calendario musulmán. Como es tradición, numerosos ceutíes y residentes aprovechan estos días para cruzar al país vecino y reunirse con sus familias.
Un dispositivo reforzado a contrarreloj
El cambio radical en la fluidez del tráfico ha sido posible gracias a la intervención de la Delegación del Gobierno, que reaccionó ante la intensidad inusual registrada durante todo el sábado y la madrugada del domingo. Las colas kilométricas obligaron a activar medidas extraordinarias de control y seguridad.
El propio delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez, se desplazó personalmente hasta el paso fronterizo para supervisar el operativo sobre el terreno. Entre las principales medidas adoptadas destacan:
- Apertura de más carriles de acceso para agilizar el flujo vehicular.
- Aumento de efectivos policiales y de control en toda la zona del Tarajal.
- Coordinación internacional: Las autoridades marroquíes colaboraron activamente en el dispositivo mediante el despliegue de efectivos de la Gendarmería, lo que facilitó la descongestión al otro lado de la aduana.
El dato: Hacia las 19:00 horas de este domingo, las vías de acceso terrestre y la zona habilitada para vehículos mostraban un aspecto totalmente despejado, reduciendo la espera a menos de una hora.
Alivio en Loma Colmenar
El punto neurálgico de la crisis de tráfico de este fin de semana fue la explanada de Loma Colmenar, el área utilizada como zona de embolsamiento para ordenar el acceso a la frontera y evitar el colapso de la carretera nacional.
Desde las primeras horas del sábado, cientos de familias tuvieron que aguardar en este recinto bajo altas temperaturas hasta recibir la autorización para avanzar. Para mitigar el impacto del calor y las largas horas de plantón, se habilitaron infraestructuras de asistencia como toldos, mesas y bancos donde los viajeros pudieron descansar.
Afortunadamente, tras la tormenta de vehículos del inicio del fin de semana, la eficacia del nuevo plan de tráfico ha devuelto la fluidez y la tranquilidad a la frontera del Tarajal justo a tiempo para el inicio de las festividades.














