El joven madrileño de 19 años roza la sorpresa en el primer set, pero termina cediendo ante el tenis impecable del alemán, sólido candidato al título.
PARÍS. – La bonita e inesperada aventura de Rafael Jódar en Roland Garros ha encontrado su límite en los cuartos de final. El madrileño, de tan solo 19 años y gran revelación de esta edición sobre la arcilla parisina, cayó con honores ante la imponente realidad de Alexander Zverev. El tenista alemán, número tres del mundo y segundo cabeza de serie, impuso los galones, la veteranía y un tenis imperial para llevarse el billete a las semifinales en tres mangas: 7-6(3), 6-1 y 6-3, tras dos horas y media de batalla bajo el techo de la pista Philippe Chatrier.
A pesar del resultado final, Jódar saltó al templo parisino sin complejos, dispuesto a estirar el idilio del tenis español con este torneo, mermado este año por la sensible baja de Carlos Alcaraz y las prontas eliminaciones de Novak Djokovic y Jannik Sinner. Durante la primera hora, el madrileño no solo tuteó al gigante de Hamburgo, sino que llegó a dominar los intercambios y a disponer de su servicio para apuntarse el primer set.
Sin embargo, en el momento de la verdad, emergió la majestuosidad y el colmillo de un Zverev curtido en mil batallas en los Grand Slams. El alemán recuperó el terreno perdido, forzó el tie-break —terreno donde se mueve con una solidez pasmosa en París— y frustró los planes del joven español.
Ese golpe anímico, sumado al tremendo desgaste físico que Jódar arrastraba tras encadenar dos agónicos partidos a cinco sets frente a Alex Michelsen y Pablo Carreño, terminó por desequilibrar la balanza. A partir de la segunda manga, Zverev puso la directa. Apoyado en un servicio intratable (80% de primeros servicios y 7 saques directos) y unos golpes profundos que desactivaron la resistencia del español, el finalista de 2024 apenas concedió fisuras al resto.
Jódar se despide de París con la cabeza muy alta. Llegaba como un debutante sin apenas rodaje en los grandes escenarios y sale consagrado como la gran promesa de futuro de la ‘Armada’, asegurándose además un billete directo para irrumpir por primera vez dentro del top-25 del ranking ATP. Por su parte, Alexander Zverev da un paso firme hacia su gran cuenta pendiente: conquistar la Copa de los Mosqueteros y reclamar el trono que la historia reciente parece haberle reservado en esta caótica edición.












