La transición energética mundial alcanzó un hito histórico en 2025: las energías renovables superaron al carbón como la principal fuente de electricidad en el planeta. La instalación de capacidad solar y eólica creció a un ritmo suficiente para cubrir todo el aumento de la demanda global entre enero y junio. Este logro fue seleccionado por la revista Science como el avance científico más relevante del año.
En un editorial contundente, la publicación estadounidense, vinculada a la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia, critica la política energética de la Casa Blanca bajo Donald Trump, enfocada en los combustibles fósiles y en frenar el desarrollo de renovables. Según Science, esta estrategia no solo tiene consecuencias ambientales y sanitarias, sino también económicas, al impedir que EE. UU. se beneficie de innovaciones que fueron desarrolladas en su territorio y que hoy se perfeccionan y fabrican principalmente en China. Este país produce el 80 % de las placas solares del mundo, el 70 % de los aerogeneradores y el 70 % de las baterías de litio, con fuertes ingresos por su exportación.
“La decisión de apostar por los combustibles fósiles mientras el mundo adquiere tecnología renovable barata de China es un error estratégico y económico”, subraya Science. La publicación advierte que los ingresos por la venta de renovables están creciendo más rápido que los derivados de los combustibles fósiles, lo que representa una oportunidad de negocio que EE. UU. está dejando escapar.
El editorial llega tras varias órdenes ejecutivas de Trump para impulsar la extracción de gas y petróleo, reducir requisitos ambientales y frenar proyectos de energía limpia. Esta postura contrasta con la creciente demanda global de energías sostenibles, especialmente en Europa y países del Sur Global, que buscan independencia energética.
Además de las energías renovables, la lista de los avances científicos más importantes de 2025 incluye: terapias genéticas personalizadas que corrigen enfermedades desde el nacimiento; nuevos fármacos contra la gonorrea resistente; descubrimientos sobre la propagación de tumores; hallazgos sobre una nueva especie humana, Homo longi; avances en inteligencia artificial aplicada a la ciencia; descubrimientos sobre la física de partículas; ensayos de órganos animales en humanos; y la identificación de genes que protegen cultivos de arroz frente al calor extremo.
El Observatorio Vera C. Rubin, inaugurado en Chile, también promete revolucionar la astronomía con un barrido sistemático del cielo cada tres días, proporcionando alertas sobre objetos que cambian de posición o luminosidad.
Con estos avances, 2025 se consolida como un año de grandes transformaciones científicas, aunque la estrategia energética estadounidense mantiene un rumbo en desacuerdo con la tendencia global hacia la sostenibilidad.
















