Por primera vez en la historia de la democracia española, el Palacio Real ha vivido una Pascua Militar sin la presencia del presidente del Gobierno. Pedro Sánchez ha causado baja en este acto de honda trascendencia para las Fuerzas Armadas y la Corona, una ausencia que Moncloa justifica por motivos de política internacional pero que ha desatado una tormenta política en España.
El motivo: Una cumbre de urgencia por Ucrania
La ausencia de Sánchez no se debe a un problema de agenda doméstica, sino a su presencia en París. El presidente se ha desplazado a la capital francesa para participar en la primera reunión del año de la Coalición de Voluntarios, una cita clave para coordinar el apoyo militar a Kiev.
En este encuentro, los socios europeos se reúnen directamente con el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski. La cumbre ha sido convocada de forma conjunta por el presidente francés, Emmanuel Macron, y el primer ministro británico, Keir Starmer, contando además con la presencia de Mark Rutte, secretario general de la OTAN. Dado que la reunión está fijada para las 14:00 horas, el viaje ha hecho incompatible su asistencia a la ceremonia presidida por el Rey Felipe VI en Madrid.
«Desplante» al Ejército: El PP carga contra el Gobierno
La explicación de Moncloa no ha convencido al principal partido de la oposición. El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha utilizado sus redes sociales para criticar duramente lo que considera una falta de respeto institucional y patriótica.
• Crítica al liderazgo: Feijóo ha afirmado que un «presidente digno» debería estar acompañando al Jefe del Estado en un día tan simbólico para el estamento militar.
• Mensaje a las Fuerzas Armadas: Para el líder del PP, el Ejército ha recibido un «nuevo desplante» por parte de Sánchez.
• Promesa electoral: Feijóo ha concluido su mensaje asegurando que España tendrá pronto un presidente «a la altura de los profesionales que defienden la seguridad de todos».
Un precedente inédito
La Pascua Militar es, tradicionalmente, el primer gran acto oficial del año para la Familia Real y el Gobierno. La ausencia del jefe del Ejecutivo rompe con una norma no escrita de asistencia obligatoria que se había mantenido inalterable durante cuatro décadas de democracia. Aunque la relevancia de la guerra en Ucrania y la alianza con la OTAN son argumentos de peso diplomático, el simbolismo de dejar solo al Monarca ante la cúpula militar marca un nuevo punto de fricción en la relación entre el Gobierno y la oposición este 6 de enero de 2026.


















