El ministro Óscar Puente revela que las «muescas» halladas en el tren Iryo y en otros dos convoyes previos apuntan a un fallo estructural en la vía o a un objeto en el carril. La rapidez del impacto hizo «inevitable» la colisión, ya que el Alvia arrolló al Iryo antes de que el centro de control pudiera reaccionar.
NACIONAL / SUCESOS — La investigación sobre la tragedia ferroviaria de Adamuz (Córdoba), que ya se cobra 43 víctimas mortales y mantiene a dos personas desaparecidas, se centra ahora en el estado de la infraestructura. Las evidencias técnicas presentadas este jueves sugieren que el origen del siniestro no estuvo en el tren Iryo, sino en el propio carril o en un elemento externo sobre la vía.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha informado del hallazgo de «pequeños mordiscos» y muescas en los bogies (estructuras de ejes y ruedas) de los cinco primeros coches del Iryo que no llegaron a descarrilar. Lo más inquietante es que marcas similares han aparecido en los dos trenes de Renfe que pasaron por el mismo punto en la hora previa, lo que refuerza la teoría de una vía que estaba rompiéndose o que presentaba una deficiencia grave.
Nueve segundos: La cronología del desastre
La reconstrucción de los hechos basada en las cajas negras y las comunicaciones por radio arroja una realidad escalofriante: la colisión fue inevitable.
- El «enganchón»: El maquinista del Iryo sintió una sacudida brusca y llamó al centro de control de Madrid informando de una anomalía. En ese momento, no era consciente de que los coches 7 y 8 de su propio tren habían descarrilado e invadido la vía contigua.
- El impacto: Entre el descarrilamiento del Iryo y el choque del Alvia que venía en sentido contrario apenas pasaron 9 segundos. El maquinista del Alvia no tuvo margen físico para accionar el frenado de emergencia.
- La oscuridad: Debido a la falta de luz y a que el Alvia se encontraba a un kilómetro de distancia de la cabina del Iryo, el maquinista del primer tren no supo que había colisionado con otro convoy hasta que bajó a la vía minutos después.
¿Fallo de mantenimiento o sabotaje accidental?
La gran pregunta que intentan responder los técnicos es si el carril se fracturó por fatiga de materiales o si el tren arrastró algún objeto que terminó por reventar la vía. Desde Adif, su director de Tráfico, Ángel García de la Bandera, sostiene que el tramo fue revisado hasta en cuatro ocasiones en los últimos meses y se encontraba en estado óptimo.
Sin embargo, los testimonios de los viajeros en redes sociales, como el del usuario @teachingestoy, coinciden con la versión oficial: «Notamos las sacudidas y, a los pocos segundos, pasó el Alvia a toda velocidad. No fue un choque frontal, sino un roce que desequilibró ambos trenes».
Datos clave de la investigación
- Víctimas: 43 fallecidos confirmados y 2 desaparecidos.
- Punto kilométrico: 318,7 de la línea de Alta Velocidad Madrid-Sevilla.
- Pruebas: Muescas de 1 mm de espesor y 3 cm de ancho detectadas en tres trenes distintos.
- Siguiente paso: Análisis metalúrgico de la junta de la vía que se sospecha pudo fallar.


















