Mercedes parte como uno de los grandes favoritos para el inicio del Mundial de Fórmula 1 2026, principalmente por el potencial de su unidad de potencia, considerada una referencia en el nuevo reglamento. Sin embargo, tras la primera semana de test en Barcelona y las declaraciones desde Brackley, en la escudería alemana perciben una competencia más ajustada de lo esperado, con Aston Martin emergiendo como un actor a tener muy en cuenta.
George Russell, piloto de Mercedes, no ocultó su sorpresa por el rendimiento y el diseño del nuevo AMR26, fruto del trabajo de Adrian Newey. “Lo que ha construido Newey es impresionante”, aseguró el británico durante una conferencia de prensa virtual este lunes. Russell situó a Red Bull, Ferrari, McLaren y Mercedes como los equipos más cercanos entre sí, aunque sin descartar a Aston Martin como posible aspirante desde el inicio del campeonato.
Tras analizar los diez monoplazas durante los test de Barcelona, Russell destacó especialmente la originalidad del Aston Martin: “Es el coche más diferente en cuanto a diseño. Todo el mundo mira su suspensión trasera y, visualmente, es impresionante. Luego esto va de ir rápido, no de diseño, y sabremos la verdad en Melbourne”.
Pese a la amenaza creciente de sus rivales, el piloto inglés se mostró moderadamente optimista con el Mercedes W17. “Solo llevamos tres días rodando, es pronto, pero como dice Toto Wolff, este coche no parece una mierda. En fases tan tempranas sabes cuando tienes un coche muy malo, y no creemos que este lo sea”, explicó. Aun así, evitó lanzar las campanas al vuelo sobre una posible lucha por los títulos.
Russell también señaló el buen debut de Red Bull como fabricante de motores, elogiando la fiabilidad y el rendimiento de su nueva unidad de potencia: “Parece impresionante, sobre todo para ser un constructor nuevo”.
Kimi Antonelli, compañero de equipo de Russell, fue más prudente en sus valoraciones, aunque coincidió en el diagnóstico general: “Red Bull, Ferrari, McLaren y nosotros estamos bastante cerca. Durante la temporada puede aparecer otro equipo, pero es demasiado pronto para saberlo”.
Por su parte, Toto Wolff mantuvo su habitual cautela después de varias temporadas marcadas por problemas como el porpoising. “Siempre soy escéptico con las expectativas. No quiero llegar a Bahréin o Melbourne y descubrir que no estamos donde queremos, que es luchando por la victoria. Pero sí, el coche no parece una mierda”, concluyó el jefe de Mercedes.
Con los primeros indicios sobre la mesa, Aston Martin ha logrado lo que parecía impensable hace solo unos años: inquietar a Mercedes incluso antes de que comience oficialmente el Mundial. El verdadero orden de fuerzas, sin embargo, empezará a definirse en Melbourne.


















