La investigación sobre el accidente ferroviario ocurrido el pasado 18 de enero en Adamuz (Córdoba), en el que un tren de alta velocidad de Iryo descarriló y colisionó posteriormente con un Alvia, provocando 46 fallecidos y más de un centenar de heridos, ha dado un nuevo paso con la entrega de documentación técnica relevante tanto por parte de la operadora ferroviaria como del gestor de la infraestructura.
La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ha recibido un informe técnico elaborado por Iryo sobre el estado del tren siniestrado, que concluye que el convoy no presentaba defectos ni anomalías tras las revisiones realizadas antes del accidente. El documento recoge los análisis efectuados por el fabricante y responsable del mantenimiento, Hitachi Rail, incluyendo inspecciones de los sistemas de seguridad, los bogies y las operaciones de mantenimiento realizadas en octubre, diciembre y apenas tres días antes del siniestro.
Paralelamente, Adif ha entregado a la CIAF información detallada sobre las soldaduras de la vía en el punto del accidente, entre ellas el acta correspondiente a una soldadura fracturada que se estudia como posible causa principal del descarrilamiento. La hipótesis que maneja la Comisión apunta a que la rotura de esta soldadura entre raíles habría provocado la salida de vía del tren de Iryo y, como consecuencia, el posterior choque con el otro convoy.
Fuentes cercanas a la investigación señalan que estos datos resultan determinantes para reconstruir la secuencia del accidente y para evaluar el estado de la infraestructura ferroviaria en el tramo afectado. La CIAF continúa analizando toda la documentación técnica disponible y no descarta ninguna línea de investigación hasta completar el estudio de todos los elementos, incluidos los registros de las cajas negras de los trenes implicados.
Desde el Ministerio de Transportes se ha insistido en que el material rodante cumplía con los estándares de seguridad y mantenimiento exigidos, mientras el foco de la investigación se centra cada vez más en el estado de la infraestructura y en los controles aplicados a las soldaduras de la vía.
La entrega de estos informes se produce en un contexto de creciente debate político y técnico sobre el mantenimiento de la red de alta velocidad, especialmente en líneas históricas como la Madrid-Sevilla. Las conclusiones finales de la investigación podrían derivar en nuevas recomendaciones y cambios en los protocolos de inspección, con el objetivo de evitar que un accidente de estas características vuelva a repetirse.




















