Irán y Estados Unidos se preparan para retomar las conversaciones sobre el programa nuclear de Teherán, en medio de una escalada de tensiones que amenaza con desestabilizar toda la región. El encuentro se llevará a cabo este viernes en Omán, tras aceptar Washington la solicitud iraní de trasladar las negociaciones desde Turquía.
El enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff, se reunirá con el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, en un esfuerzo conjunto que también involucra a actores regionales como Arabia Saudí, Qatar, Egipto, Pakistán y Emiratos Árabes Unidos. Turquía, inicialmente mediadora, propuso incluso almacenar uranio iraní como parte de un eventual acuerdo, según fuentes turcas.
Sin embargo, el camino hacia el diálogo sigue lleno de obstáculos. Teherán exige como condición previa la retirada del despliegue militar estadounidense en la región. La tensión se intensificó este martes cuando el ejército de Estados Unidos derribó un dron iraní que se acercaba al portaaviones Abraham Lincoln, desplegado en el mar Arábigo.
Estados Unidos mantiene un fuerte despliegue naval en Oriente Próximo y ha advertido que la ausencia de acuerdo podría desencadenar “cosas malas”, según declaraciones recientes del presidente Donald Trump. Por su parte, Irán ha dejado claro que no negociará sobre su programa de misiles ni su apoyo a milicias aliadas conocidas como el Eje de la Resistencia, considerados pilares estratégicos por el líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei.
“La línea roja de Irán es su programa nuclear y de misiles”, afirmó Jamenei, subrayando que cualquier intervención estadounidense podría provocar una guerra regional. El país persa ha advertido que tomaría represalias mediante ataques a Israel, bloqueos del transporte marítimo y bombardeos de bases estadounidenses.
La escalada coincide con un momento delicado para Irán, que recientemente reprimió con fuerza protestas antigubernamentales motivadas por la crisis económica. Además, en las últimas semanas se han registrado varias explosiones en ciudades clave como Bandar Abbas y Teherán, provocando víctimas y generando especulaciones sobre sabotajes.
El encuentro de Omán será crucial para determinar si Washington y Teherán logran un acuerdo nuclear que evite un conflicto abierto o si la región se encamina hacia una confrontación más amplia.




















