La candidata del PSOE a la presidencia de Aragón, Pilar Alegría, ha asegurado que no se abstendrá para facilitar, en ningún caso, un gobierno que incluya a Vox, y ha defendido que su formación es la única capaz de frenar a las derechas y ofrecer un ejecutivo alternativo y progresista centrado en los intereses de los aragoneses.
Exministra de Educación y exportavoz del Gobierno, Alegría ha destacado en una entrevista con EFE que su experiencia de cuatro años y medio al frente de la cartera educativa le ha proporcionado “mayor capacidad de gestión y de visión” para liderar la comunidad autónoma.
La candidata ha subrayado que su candidatura surge de procesos internos del partido, tras ganar hace un año las primarias para ser secretaria general del PSOE aragonés y una segunda votación para ser candidata a las autonómicas, y no de una designación “desde arriba”.
En relación a su perfil como una de las caras más visibles del Ejecutivo central, Alegría ha afirmado que esto no ha perjudicado su campaña, y ha confiado en que la movilización del votante progresista se refleje en los resultados del 8 de febrero, pese a lo que muestran los sondeos.
Sobre el escenario postelectoral, la candidata ha dejado claro que no facilitará un gobierno del PP mediante la abstención para evitar la entrada de Vox, insistiendo en que el voto al PSOE es la vía para impedir la formación de un ejecutivo conjunto de ambas formaciones.
Entre sus compromisos, Alegría ha priorizado la sanidad, prometiendo que ningún aragonés espere más de tres días para ser atendido por su médico de familia y garantizando transporte gratuito en el medio rural para citas médicas. También ha planteado un plan de vivienda pública, comedores escolares gratuitos en toda la etapa obligatoria, un bono cultural y deportivo para jóvenes, la eliminación de la partida destinada a concertar el bachillerato y un “impuesto solidario” a los centros de datos para aumentar su impacto en la comunidad.


















