Un hombre ha aceptado este lunes una condena de 22 años y medio de prisión por el asesinato de su mujer en Logroño en 2023 y otros 18 años por intentar ahogar en el río Ebro a los tres hijos menores de la pareja, además de 9 meses de cárcel por maltrato habitual en el ámbito familiar.
La Audiencia Provincial de La Rioja ha celebrado una vista de conformidad que ha evitado la celebración del juicio con jurado previsto a partir del próximo viernes, 13 de febrero. El acusado, nacido en 1979 y residente en Logroño desde 2016 tras llegar a España con su familia como refugiado sirio, ha reconocido los hechos.
Según el acuerdo alcanzado, deberá indemnizar a sus tres hijos con 1,2 millones de euros y a los padres de la víctima, Salwa, con 200.000 euros.
En la sentencia se han tenido en cuenta la atenuante de confesión respecto al delito de asesinato, ya que el acusado reconoció los hechos tras su detención en la ribera del Ebro, y las agravantes de parentesco y de género.
Reconocimiento de los hechos
Tras la vista, la abogada de la acusación particular en representación de la familia de la víctima, Laura Ramírez, ha subrayado que para ellos era «muy importante honrar a Salwa» y que se reconociera el asesinato con todas las agravantes. Según ha explicado, el acusado ha admitido que existió un plan preconcebido y que mató a su esposa con «alevosía y ensañamiento», prolongando su agonía.
También ha reconocido que intentó matar a sus hijos —un niño de 8 años y dos niñas de 9 y 11 cuando ocurrieron los hechos— al intentar ahogarlos en el río Ebro. Además, ha asumido que durante el matrimonio ejerció maltrato habitual contra su mujer, tanto físico como psicológico.
El condenado no ha pedido perdón por lo sucedido, según la acusación particular, y ha perdido la patria potestad sobre los menores, con los que no podrá comunicarse.
“Una rendición del acusado”
La letrada de la acusación popular por la Asociación Clara Campoamor, Victoria de Pablo, ha señalado que «más que un pacto de conformidad, ha sido una rendición por parte del acusado», al reconocer un asesinato con alevosía y ensañamiento en el contexto de violencia de género.
También ha destacado la importancia de que admitiera la tentativa de homicidio de sus hijos y el maltrato habitual al que sometía a su esposa, algo que en un primer momento negó al afirmar que pretendía suicidarse delante de los menores.
Por su parte, el abogado defensor, Alfredo Arrién, ha indicado que el condenado abonará la indemnización «poco a poco» con los ingresos que obtenga desde el centro penitenciario.




















