Carlos Alcaraz ha sellado su pase a las semifinales del ATP 500 de Doha tras imponerse a Karen Khachanov por 6-7 (3), 6-4 y 6-3. En una batalla de más de dos horas y media, el murciano no solo tuvo que doblegar la resistencia numantina del tenista moscovita, sino también lidiar con un monumental enfado con la jueza de silla, Marija Cicak.
Tras un primer set de altísimo nivel que se decantó del lado ruso en el desempate, el número uno del mundo tiró de orgullo y físico para encadenar su décima victoria consecutiva y citarse este viernes con Andrey Rublev por un puesto en la gran final.
El momento de máxima tensión se vivió durante la primera manga. Con 4-4 en el marcador y tras salvar una bola de break en un punto agónico, Alcaraz recibió un aviso (warning) por demorar su servicio. El de El Palmar estalló contra la aplicación estricta del reloj de saque: «¿Vale, no tengo permitido ir a la toalla?», recriminó a la árbitro. En el descanso, su frustración se dirigió al supervisor del torneo, calificando la normativa de la ATP como «una mierda» en repetidas ocasiones. Lejos de descentrarse, ese arrebato de rabia pareció espolear al español, que ajustó su tenis y redujo drásticamente sus errores no forzados a partir del segundo set.
En el segundo parcial, Alcaraz recuperó la calma y el dominio desde el fondo de la pista. Con un servicio mucho más sólido y una mayor agresividad en los restos, el murciano logró el quiebre decisivo en el quinto juego. Khachanov, que había jugado un tenis casi impecable durante los primeros 70 minutos, empezó a acusar el desgaste y ya no pudo mantener el ritmo endiablado del inicio. Alcaraz cerró la manga con un grito de «¡Vamos!» mirando a su palco, certificando que el partido había cambiado de manos.
El set definitivo fue una exhibición de jerarquía. Alcaraz quebró pronto con un passing de revés antológico y ya no miró atrás, confirmando su superioridad sobre un Khachanov al que ya ha vencido en sus seis enfrentamientos directos. Tras el encuentro, Carlos se mostró «orgulloso» de su capacidad para sufrir y esperar su oportunidad. Este viernes, a las 17:30 (hora española), el Khalifa International Tennis Complex vivirá un duelo de titanes entre el vigente campeón del Open de Australia y un Andrey Rublev que defiende corona en Catar y que ya espera con ganas de revancha.




















