El Ayuntamiento aprueba la moción presentada por Vox con el apoyo del Partido Popular. La medida alega motivos de seguridad y de defensa de la dignidad de la mujer, mientras que la oposición (PSOE e IU) ha votado en contra.
El pleno del Ayuntamiento de Lorca ha dado luz verde este lunes a una controvertida medida: la prohibición del uso de prendas que oculten el rostro, como el burka o el niqab, en todas las dependencias y espacios de titularidad municipal. La iniciativa, que partió del grupo municipal Vox, ha salido adelante gracias a los votos favorables del Partido Popular (PP), frente al rechazo en bloque de la izquierda.
Seguridad e identificación: El eje de la propuesta
La concejala de Vox, María Teresa Ortega, ha defendido la moción basándose en la necesidad técnica de garantizar la identificación visual en los trámites administrativos. Según la edil, la ocultación del rostro dificulta el correcto funcionamiento de los servicios públicos y la seguridad en los edificios institucionales.
«La identidad visual del rostro resulta en determinados servicios y trámites presenciales un requisito imprescindible y funcional», reza el texto de la moción aprobada.
La regulación no se limita estrictamente a motivos religiosos, sino que pretende establecer una «condición objetiva de acceso» vinculada a cualquier atuendo que impida la identificación facial, amparándose en la Ley de Bases del Régimen Local.
El debate sobre el sometimiento de la mujer
Más allá de la seguridad, el debate ha tenido un fuerte componente ideológico. Ortega ha argumentado que prendas como el burka suponen la «erradicación de la identidad personal de la mujer» y son un símbolo de «sometimiento al varón». En este sentido, el consistorio ha manifestado que no se deben normalizar códigos de vestimenta que vulneren la igualdad de género.




















