La denunciante, que ha solicitado la condición de testigo protegido, relata haber sufrido relaciones con penetración sin consentimiento y episodios de intimidación. La acusación pretende elevar el testimonio ante la Audiencia Provincial de Madrid.
Una segunda mujer ha presentado una denuncia formal contra Íñigo Errejón, el que fuera portavoz de Sumar y cofundador de Podemos, por un presunto delito de agresión sexual. Según el relato de los hechos al que ha tenido acceso este diario, los sucesos habrían tenido lugar en octubre de 2021, apenas unos días después de la agresión denunciada por la actriz Elisa Mouliaá, caso por el cual el expolítico se encuentra a la espera de juicio oral.
La nueva denunciante, que ha solicitado formalmente ser declarada testigo protegido para preservar su identidad, detalla una serie de episodios marcados por la intimidación, el control y la ausencia de consentimiento. Los hechos se habrían iniciado tras coincidir en una boda en la urbanización de La Moraleja, desde donde se desplazaron a una fiesta en Móstoles y, finalmente, al domicilio particular del entonces diputado en la capital.
Relato de intimidación y violencia
Según consta en la denuncia, el trayecto entre Móstoles y el domicilio de Errejón estuvo marcado por forcejeos y una «oposición activa» de la mujer ante los tocamientos no consentidos. En ese contexto, la víctima atribuye al exdirigente de Sumar frases intimidatorias como «si gritas será peor» o «si te resistes será peor», expresiones que la denunciante define como una intimidación «directa y eficaz» que la sumió en un estado de bloqueo.
Una vez en el interior del apartamento, el relato se vuelve más severo. La mujer asegura que, a pesar de haber manifestado su negativa a mantener relaciones sin preservativo y de haber gritado reiteradamente para que cesara, Errejón la habría sujetado por el cuello para penetrarla por la fuerza. La actitud del expolítico aquella noche es descrita como «controladora y posesiva».
Conductas de control posterior
La denuncia no se limita al episodio de la agresión. La mujer relata que, tras los hechos, se produjo un encuentro posterior en el que persistieron conductas de extremo control. Según su testimonio, Errejón le exigía el envío de su ubicación en tiempo real y realizaba llamadas insistentes. En dicho encuentro, la víctima afirma haber sentido un «profundo malestar» al verse sometida de nuevo al control del investigado.
Ambas denunciantes, tanto la mujer que ahora presenta cargos como Elisa Mouliaá, están representadas por el abogado Alfredo Arrién. Fuentes jurídicas conocedoras del caso indican que la estrategia de la acusación pasa por elevar este nuevo testimonio ante la Audiencia Provincial de Madrid.
Relevancia en el proceso judicial
El objetivo de presentar esta segunda denuncia ante la Audiencia Provincial es que sea tenida en cuenta durante la deliberación del recurso interpuesto por la defensa de Errejón. Los abogados del expolítico habían recurrido el auto de procesamiento dictado por el juez Adolfo Carretero, titular del Juzgado de Instrucción número 47 de Madrid.
Este nuevo testimonio complica la situación procesal de Íñigo Errejón, al presentar un patrón de conducta similar al denunciado anteriormente y aportar nuevos indicios sobre la presunta naturaleza de sus relaciones personales y el uso de la intimidación en el ámbito privado.




















